Un terrible caso en Estados Unidos llegó a su fin con la sentencia de Ruby Stephens, una madre de 26 años que fue condenada a cadena perpetua por asesinato en primer grado de su pequeña bebé, la que murió con sólo 22 días.

La mujer viajaba con su marido, Roy, de 51 años, de Indiana a Florida, Estados Unidos en el 2014, para festejar Navidad con familiares.

El 23 de diciembre, la pareja paró en un restaurante en Lakeland para pasar la Navidad con su familia, pero todo cambió cuando la pequeña Betsey Kee falleció. La causa: la dejaron morir de hambre. La bebé sólo pesaba 1.800 kilos, casi un kilo menos de lo que pesó al nacer.

Se habían registrado en un hotel y cenado con la familia cuando Ruby notó que Betsey Kee tenía los pies muy fríos, por lo que la tapó. Pero luego notó que seguía muy fría y no respondía.

Ruby no alimentó a su bebé, causándole la muerte.

Llamaron a los paramédicos, que trasladaron a la bebé al Lakeland Regional Health Medical Center, pero cuando llegaron sólo constataron su muerte. Los médicos no podían creer lo delgada que era la bebé y la autopsia comprobó que la niña había muerto de hambre, como resultado de estar malnutrida.

La autopsia demostró que el estómago y los intestinos de la bebé estaban vacíos, lo que indica que no había sido alimentada al menos por seis horas antes de morir. Además estaba deshidratada.

La pareja tiene además dos niños, uno de un año y otra niña de dos, que ahora están a cargo de Servicios Sociales ya que sus padres pasarán el resto de sus vidas en cárcel.

Roy asegura que no sabía que su mujer no alimentaba a la bebé.

The Ledger

En los dos juicios quedó en evidencia que la pareja estaba teniendo problemas a causa de la bebé, puesto que fue concebida cuando Ruby engañó a su marido, lo que había generado problemas en el matrimonio.

La primera condena fue la de Roy, que también recibió cadena perpetua por asesinato en primer grado de la pequeña, y aunque durante el juicio atestiguó que decidió aceptar a la niña como suya, aseguró pero no sabía que su mujer no la estaba alimentando.

Ruby reconoció la infidelidad, y aseguró que había roto la relación, pero que además Roy la había estresado porque no le prestaba atención a la bebé.

Betsey Kee habría estado muerta tres horas y media antes de que sus padres llamaran al 911.

La pareja dejó morir a la bebé de sólo 22 días.

Orlando Sentinel

Los abogados de Roy dijeron en el juicio que él no sabía que la mujer no cuidaba a la bebé y que dos internas de la cárcel donde estaba Ruby habían declarado que ella admitió que había dejado de alimentar a su bebé y que sólo había pretendido darle el pecho.

Ahora, la pareja pasará el resto de su vida en cárcel, ya que sus sentencias no les permiten pedir el beneficio de la libertad condicional.

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