Publicar videos en las redes sociales es algo con lo que todos estamos familiarizados hoy en día, es una manera excelente de compartir con el mundo nuestros pasatiempos y nuestros buenos momentos, el problema sale a la luz cuando las “buenas experiencias” de algunas personas se ven ligadas al maltrato de otros seres vivos, cosa que convierte una inocente actividad en un acto terrible, ya que se nutre de la tortura de seres vivos inocentes.

Hace algún tiempo, en el condado de Hillsborough en Florida, tres hombres aficionados a la pesca deportiva fueron arrestados después de que uno de ellos compartiera en su cuenta de Instagram un video en el que se podía ver a un tiburón vivo siendo arrastrado mediante una línea de pesca por una lancha a toda velocidad causándole mucho dolor y sufrimiento al animal. Puedes recordar la noticia aquí.

Como es de esperar, los hombres fueron investigados y finalmente arrestados debido a sus actos, los cuales causaron no solamente desagrado ante la comunidad de defensa animal del condado sino también en los internautas que tuvieron la mala fortuna de toparse con el desgarrador video.

Después de cuatro meses de ardua investigación por parte de las fuerzas policiales, se le han imputado a estos tres hombres dos cargos por delitos graves de crueldad animal agravada (delito grave de tercer grado), así como un cargo de delito menor de método ilegal de toma de tiburón (delito menor de segundo grado) a dos de ellos.

Los nombres de los acusados se han hecho públicos, Michael Wenzel, Robert Lee Benac y Spencer Heintz son los responsables del video que podría ser descrito como un delito de maltrato animal, y quizás el tiburón del video no ha sido el único animal que ha sido víctima de los malos tratos impuestos por estos terribles hombres.

Tal vez te pueda resultar difícil tener simpatía por lo que ha ganado el título del depredador más peligroso del océano, pero esa es una creencia totalmente falsa ya que existe una gran cantidad de animales marinos con una cuenta de cuerpos devorados anuales mucho más grande a la del tiburón promedio.

Sin embargo, dichos animales no cuentan con películas súper taquilleras ni un número infinito de documentales en los que el principal tema de discusión es lo letales y sanguinarios que pueden llegar a ser si son provocados.

Aún así, es necesario tener en cuenta que, si bien estos animales tienen fama de ser depredadores feroces, siguen siendo animales que sienten, sufren y que no tienen conocimiento de la maldad con la que es capaz de actuar un ser humano, el cual sí debería saber que hacerle daño a otra criatura solo por diversión es un acto deplorable,  totalmente amoral.

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