Cuesta comprender que existan seres humanos tan crueles y despiadados para ser capaces de atentar contra la vida de un niño. Pero desafortunadamente solemos ver muchas noticias de crímenes atroces cometidos en contra de seres inocentes e indefensos y las estadísticas son alarmantes.

El caso de Cherish Perrywinkle está conmocionando las redes, se trata de una niña de 8 años que fue sometida a horribles torturas, violada y asesinada en julio de 2013 en Florida, Estados Unidos.

El pasado 13 de febrero finalmente se llevó a cabo el juicio para condenar al responsable del delito que le arrebató la vida a la pequeña.

Donald James Smith, de 61 años, fue acusado de matar a la menor con cargos de asesinato en primer grado, secuestro y abuso sexual. Tras una batalla judicial en su contra fue condenado a pena de muerte.

Valerie Rao, médico forense, declaró durante el juicio en contra del acusado, y relató que la niña sufrió daños muy graves por estrangulación, torturas, y abuso sexual.

Cuando vio las imágenes en las que aparecía el cuerpo de Cherish mutilado ella rompió en llanto y solicitó que hicieran una pausa visiblemente emocionada por las desgarradoras escenas.

Es que es imposible no conmoverse ante un crimen tan atroz, afecta la sensibilidad de cualquiera saber que la niña tuvo una muerte lenta y dolorosa.

El pasado 11 de febrero, cuando se celebró la declaración de apertura del juicio, Melissa Nelson, fiscal del estado, declaró que Cherish “no falleció rápida ni fácilmente, tuvo una muerte brutal y cruel”.

Valeria Rao también reveló que mientras la niña era estrangulada su ojo derecho comenzó a sangrar, ella intentó defenderse e incluso logró causar una lesión en el miembro de su asesino después de que él intentara obligarla a tener sexo oral.

Cuando la forense solicitó el descanso y el jurado fue sacado de la sala, la defensa del acusado le pidió a la juez que declarara nulo alegando que la reacción de Valeria Rao podría afectar a los miembros del jurado.

Ante esto, la juez Mallory Cooper negó rotundamente la moción de nulidad.

La fiscal Melissa Nelson expuso unas grabaciones secretas hechas en la cárcel donde se escuchaba cómo el acusado alardeaba orgulloso del crimen que había cometido.

En parte de la grabación el asesino le dice a un recluso que la menor que asesinó “tenía mucho trasero para ser una niña blanca de 8 años”. ¡Es aterrador!

Donald Smith atrajo a Rayne Perrywinkle y a su hija Cherish a una tienda Walmart en Jacksonville en junio de 2013 prometiéndoles que les compraría ropa nueva y comida.

La madre de la pequeña rechazó la oferta, pero él argumentó que su esposa tenía una tarjeta regalo de 100 dólares y que la esperarían dentro de la tienda.

Después de la insistencia ella aceptó, por un momento perdió de vista a su hija y las cámaras de seguridad registraron cómo el hombre salió con la niña del lugar.

Cuando Rayne se percató de que su pequeña hija no estaba en la tienda llamó a los servicios de emergencia y les dijo: “Espero que Dios no permita que la mate o la viole”, no se imaginaba que el que raptó a la niña tenía un historial de delitos de agresiones sexuales y que tenía tres semanas de haber salido de prisión.

Daily Mail

¡Es desgarrador! Ningún castigo será suficiente para ese desalmado, no te vayas sin compartir esta noticia y condenar este crimen.