A diario mueren millones de persona, es un duro golpe para los familiares pero la vida debe continuar, después de un duro proceso de duelo las personas entienden que su ser querido no estará más junto a ellos y solo quedaran los recuerdos. La familia de Gonzalo Montoya, pensó que solo eso quedaría de él un recuerdo, después de recibir la noticia de que había muerto en su celda dentro de la prisión de Villabona, Asturias.

Él tenía tres años en prisión por robar chatarra, el negocio familiar era revenderla y solo le faltaban seis meses para cubrir su condena.

Todo indicaba que se había suicidado, Gonzalo sufría de ansiedad, claustrofobia y en ocasiones depresión por lo que era medicado, pero cuando estaba solo ingirió todas las pastillas que tenía en su poder. Ya había intentado suicidarse dos veces antes, en una ocasión intentó ahorcarse y en otra se hizo cortes en sus brazos. Su familia asegura no entender porque tenía esa cantidad de pastillas en su poder después de su historial.

Pero esa mañana lo encontraron inerte y sin vida en la silla de su celda, su esposa lo había visitado recientemente y dijo que lo vio muy triste.

Dos médicos del recinto penitenciario lo examinaron y aseguraron que no tenía signos vitales, después un tercer médico de la comisión judicial acudió a Villabona y confirmó la muerte. Gonzalo fue llevado al Instituto de Medicina Legal en Oviedo, dentro de una bolsa para cadáveres, en ese lugar le practicarían una autopsia. Puedes recordar aquí la noticia.

Pero cuando el patólogo forense se estaba preparando para el procedimiento escuchó jadeos e inmediatamente pidió custodia.

Gonzalo le dijo a su esposa, Catia Tarancón que despertó dentro de una bolsa negra y como no podía hablar comenzó a hacer rugidos. Él fue llevado de emergencia al Hospital Central de Asturias, donde lo ingresaron a la Unidad de Cuidados intensivos, con problemas renales y neumonía producto de las horas que permaneció en los congeladores de la morgue.

Su padre, José Montoya “Pepe”, está pidiendo un indulto para que sea liberado sin tener que cubrir los últimos seis meses de condena.

ElMundo / DailyMail

Mientras tanto, se realizarán las investigaciones pertinentes para el esclarecimiento de los hechos, no se trató del error de un solo médico. Tres médicos coincidieron en que no presentaba ningún tipo de signos vitales. Pero su familia aunque está aliviada, también se siente indignada de que hayan permitido que su hijo pasara por todo eso.

Danos tu opinión sobre este extraño caso y no olvides compartir la historia de Gonzalo.