Louise Platt-May caminaba con sus hijos hacia el parque, en la esquina de la calle de su domicilio, en Coventry, cuando Casper, de 2 años, y Corey, de 6, fueron atropellados por un automóvil alrededor de las 2 pm del jueves, el mismo que después se dio a la fuga.

Casper murió en la escena 

Y su hermano Corey sucumbió más tarde a sus heridas en el hospital

Después de la tragedia, la madre devastada quiso hacer un tributo a sus pequeños. Ella había estado sosteniendo la mano de Corey y empujando a Casper en un Mini Cooper.

Los describió como “increíbles y maravillosos”, que serán “profundamente extrañados”. Ella dijo: “Corey era un chico increíble. Nunca se quedaba quieto, siempre tenía que estar haciendo algo”.

“Casper era un niño inquieto, siempre metiéndose en problemas y enloqueciendo a sus hermanos. Pero siempre le decía a su familia cuánto la amaba. Le encantaba caminar por todas partes con sus botas de agua y chapotear en los charcos. Su sonrisa podría iluminar cualquier habitación y todos los que lo conocieron no harán más que extrañarlo”.

“Amaba la escuela más que cualquier niño que yo conozca. Su asignatura favorita era Matemáticas. Pero su pasión principal en la vida era el fútbol”.

“Él ha estado jugando para un equipo local desde que tenía cuatro años y desde el día en que pudo sostener una pelota, nunca estuvo sin una”, dijo la madre sobre Corey.

“El exceso de velocidad en este camino, es ridículo. Los niños eran el corazón y el alma de este lugar. Eran muy felices, y que sus vidas hayan sido arrancadas tan prematuramente, es increíble. Simplemente no sé qué decir, es una locura”, dijo el abuelo de los niños, Kim May.

Un Ford Focus negro fue encontrado abandonado poco después del incidente.

Robert Brown, de 53 años, y su prometida, Gwendoline Harrison, de 41 años, fueron detenidos más tarde por la policía bajo sospecha de conducir en estado de ebriedad y causar la muerte de Corey y Casper Platt-May al conducir de forma peligrosa.

Durante su comparecencia ante el tribunal Brown insultó severamente al tribunal.

Poco después de que los supuestos asesinos de su hijo aparecieran en la corte, el padre de Corey y Casper, Reese Platt-May, publicó un conmovedor video con el mensaje:

“Mis dos ángeles jugando al fútbol juntos”.

Según los informes, los ciudadanos del lugar acorralaron a los sospechosos hasta que llegó la policía.

Las consecuencias del accidente incluyeron una silla de paseo ‘destrozada’ en el camino junto a un scooter para niños, dijo una vecina.

“Yo estaba con mis hijas y nos dijeron que no nos acercáramos porque los niños todavía estaban en el camino… Sigo pensando que si mi peluquera no hubiera llegado tarde, podríamos haber sido nosotras”.

El detective Paul Hughes dijo:

“Todavía estamos tratando de establecer cómo ha sucedido este trágico incidente. Es una terrible pesadilla y es imposible imaginar el dolor de la familia, pero los oficiales les darán todo el apoyo mientras avanzan las investigaciones”.

Tras el incidente, un familiar abrió una página de ayuda a la familia para costear los gastos del funeral.

Los padres de los pequeños: Reece, taxista; y Luoise, trabajadora social, agradecieron la generosidad de miles de personas que se conmovieron con la historia, logrando recaudar alrededor de 18.000 euros tan sólo en 2 días.

Facebook / Reece Platt-May / Metro

ACTUALIZACIÓN:

Tan sólo unos meses después de la tragedia, fue encontrado el cuerpo de Reece en un hotel griego. No pudo superar la muerte de sus pequeños tras escuchar la sentencia de 9 años de prisión otorgada por el juez al desalmado que le arrebató a sus pequeños, y se quitó la vida.

Se supo que Robert Brown tenía cocaína en su sistema y ya tenía prohibido conducir cuando mató a los niños. Fue encarcelado tras admitir dos cargos de muerte por conducción peligrosa, tenía 30 condenas anteriores y había sido liberado de una prisión una semana antes del accidente, tras ser encarcelado por tener un arma ofensiva.

Es una dolorosa tragedia lo sucedido con estos pequeños. Es un llamado a las graves consecuencias, irreparables casi siempre, de conducir en estado de ebriedad.

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