El temor más grande de los padres es que algo malo pueda sucederle a sus hijos, por eso la mayoría hace lo posible por mantenerlos fuera de cualquier peligro y los protegen de todo tipo de enfermedades.

Sin embargo, es imposible controlar todo lo que se acerca a los niños, tampoco les podemos prohibir que sean felices jugando al aire libre, al contrario, el contacto con la naturaleza resulta ser beneficioso para la salud de los chicos.

Por eso, Jessica Griffin no esperaba que su pequeña hija de 5 años enfermara repentinamente después de un día de juegos.

Jessica, vive junto a su hija Kailyn Kirk en Granada, Mississippi, donde todo parecía andar perfectamente, hasta que la pequeña quedó repentinamente paralizada. Ellas habían tenido un juego de pelota la noche anterior y no había nada que le indicara a Jessica que su hija pudiera estar enferma.

Pero cuando la despertó en la mañana para ir a la escuela Kailyn se desplomó.

“En ese momento pensé que aún estaba dormida y por eso sus piernas no respondieron, pero cuando la estaba peinando, noté que apenas podía hablar y en ese momento encontré una garrapata en su cuero cabelludo”, explicó Jessica.

Ella dice que llamó asustada a su esposo que se encuentra en Iraq y este le dijo que la llevara inmediatamente a urgencias.

Su esposo también le recomendó que pusiera la garrapata en una bolsa hermética.

Cuando llegaron a urgencias los médicos le hicieron análisis de sangre y una tomografía computarizada que les permitió llegar a la conclusión de que podía tratarse de una parálisis temporal, debido a una neurotoxina que se encuentra en la saliva de las garrapatas y afecta el sistema nervioso.

Los síntomas son, fatiga, dolor muscular, entumecimiento de las extremidades inferiores y va ascendiendo hasta paralizar la lengua y el rostro.

Afortunadamente, los síntomas suelen desaparecer de 12 a 24 horas después de que es retirada la garrapata del cuerpo. Jessica asegura que la noche anterior duchó a su hija y lavó su cabello, pero no vio ninguna garrapata en ella.

Se desconoce realmente cómo funciona la toxina, pero se cree que hace un bloqueo de las funciones nerviosas.

Y según, American Lyme Disease Foundation, este tipo de parálisis temporal se produce cuando la saliva de la garrapata transmite la neurotoxina a su huésped. Recomiendan que después de visitar un lugar donde pueda haber garrapatas hay que bañarse dentro de las dos horas siguientes, así se reduce el riesgo de contraer enfermedades asociadas.

Jessica recomendó a través de sus redes sociales que revisen bien a sus hijos y los mantengan alejados de las garrapatas.

Daily Mail

Afortunadamente, Kailyn comenzó a recuperarse rápidamente y ahora se encuentra bien, pero Jessica publicó su caso en Internet para que otros padres puedan conocer sobre la parálisis por garrapatas y puedan estar atentos ante posibles contactos con este animal. Sabemos que Kailyn seguirá siendo una niña feliz y que su madre la mantendrá alejada de estos arácnidos que pueden hacer tanto daño.

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