La protagonista de esta historia se llama Massiel Moreno, es una joven de 34 años, chilena que decidió hacer público que sobrevivió al aborto al que se sometió su progenitora cuando tenía cinco meses de gestación.

“Intentaron abortarme, sobreviví y hoy pude formar mi familia”, relató la mujer que hoy es madre de dos niños y se pronuncia contra la legalización del aborto en Argentina.

Massiel ha crecido luchando contra una enfermedad psicomotriz y con la herida que le produjo en el corazón saber que su madre no quería traerla al mundo, dice que todavía no ha podido perdonarla.

“Cada día que me levanto intento justificarla para perdonar. Del perdón se vive cada día. No sé qué la habrá motivado a haber querido abortarme, lo que quiero creer es que era muy joven y la obligaron” relató en una entrevista.

Asimismo, relató que sobrevivió de milagro. “Era demasiado pequeña y todavía no estaba preparada para nacer. Por eso, tengo una pequeña parálisis cerebral con la que debo convivir a diario”.

El embarazo estaba muy avanzado cuando la madre de Massiel se sometió al aborto, por eso ella sufrió lesiones cerebrales. Fue diagnosticada con una parálisis conocida como diplejía espástica, una afección que le causa fatiga extrema y debilidad en el cuerpo, sobre todo en sus extremidades.

La mayor parte de su vida usó bastones y sillas de ruedas para poder trasladarse, venció los peores pronósticos médicos gracias al amor y atención de sus padres adoptivos.

Prefiere referirse a su madre como su “progenitora” asegura que sus padres fueron quienes la adoptaron: Osvaldo y Álvara.

“Nunca conocía a esa chica que fue mi progenitora. Mis padres fueron los que adoptaron, los que formaron la persona que soy y los que me brindaron el cariño y amor que necesitaba”.

La adoptaron cuando tenía tres meses y vivía en un centro de acogida.

Cuando apenas tenía 9 años Massiel se enteró de que había sobrevivido a un aborto tras un conflicto en el entorno familiar de sus padres adoptivos, ante la amenaza de unos parientes su madre prefirió contarle la verdad.

No conoció detalles, pero le quedó grabado para siempre que su madre “la intentó eliminar” cuando estaba en su vientre. Actualmente Massiel trabaja en el departamento de comunicaciones de un organismo público.

Afortunadamente Massiel logró terminar sus estudios, ejercer su profesión y formar una familia. Tiene una hija de dos años llamada Trinidad, y un bebé de cinco meses, Josué.

La periodista chilena pudo construir su vida, completar sus estudios, desarrollarse sin problemas en el mundo laboral y logró conformar su propia familia.

Relató que durante su primer embarazo ella se puso en el lugar de la mujer que la abortó y reflexionó sobre el desconcierto que le produjo pensar cómo alguien puede ser capaz de atentar contra la vida de un ser inocente.

En un momento quiso conocer la identidad de su madre biológica, pero comprobó que los datos recogidos por el albergue donde ella fue adoptada eran falsos.

La historia de Massiel trascendió, miles de personas se sintieron conmovidas desde que la compartió en las redes sociales e incluso una mujer que abortó le escribió para pedirle perdón.

Su testimonio llegó al debate de la Cámara de Diputados de Chile cuando se discutió la posibilidad de legalizar el aborto.

Infobae

“Me gustaría que en algún momento mi hija vea lo que tuve que pasar para lograr sobrevivir. La veo a ella y a su hermano y noto que mi falta de movilidad les afecta, porque no puedo cubrir sus necesidades como vestirlos, y tenernos en mis brazos. Eso es lo que más me ha costado a lo largo de mi vida”.

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