Issei Sagawa es un caníbal japonés que se ha convertido en una celebridad de la televisión, sus declaraciones han conmovido al mundo. Mide 1,50 m de altura y pesa 40 kilos, pocos imaginaban que detrás del aspecto de un hombre menudo e inteligente se escondía un peligroso asesino.

“Mi gesto fue un acto de amor”, dijo el hombre que quedó en libertad después de asesinar, matar, descuartizar y comerse a una joven de 25 años en París.

Lo apodan “el padrino del canibalismo”, los informes psiquiátricos comprobaron que estaba obsesionado por encontrar a la mujer perfecta para cometer este atroz delito. Un juez de la capital de Francia lo condenó solo a dos años de cárcel a pesar de que representaba un grave peligro para la sociedad.

Sagawa fue extraditado a Japón por orden del magistrado, en su país ofreció entrevistas, participó en reportajes e incluso en campañas publicitarias, se convirtió en una celebridad.

Desde que era muy joven sentía atracción por los libros protagonizados por caníbales, tal como los aztecas que según lo que establecía su cultura comían el corazón de sus enemigos para tener su fuerza.

Su instinto caníbal empezó a adquirir fuerza, estaba consciente de su intención de cometer un atroz crimen. “Cuando me encontré a esta mujer en la calle, me pregunté su podría comerla”, dijo refiriéndose a una profesora alemana con la que tenía contacto en la Universidad de Wako.

Contrataba trabajadoras sexuales para complacer sus fantasías, “les metía una hoja con un cuchillo en la garganta para fingir que las asesinaría”.
Se mudó de Tokio a Paris para seguir con sus estudios de literatura con el apoyo económico de su adinerada familia, al regresar el tomaría las riendas de una empresa fundada por su padre.

Sagawa se sentía atraído por Renée, la joven holandesa que era brillante, hablaba tres idiomas, pero no era eso lo que le cautivó. La contrató como profesora particular de alemán para acercarse a ella.

Iban juntos a exposiciones, conciertos, conferencias, le escribía cartas de amor, pero la joven solo lo veía como un amigo que la admiraba.
El caníbal confesó que en una de las visitas que hizo la joven a su apartamento intentó golpearla con un revolver en su espalda, pero no pudo continuar.

En otra oportunidad intentó besarla. “Intenté darle un beso como había hecho otras veces, pero ella retrocedió. Le hablé de lo que sentía, pero ella continuó resistiéndose”.

Issei simuló que buscaría una botella de vino en la cocina para continuar con las traducciones que hacía, pero apareció con un rifle calibre 22. “Saqué mi carabina del armario para asustarla. Por casualidad mi arma se disparó y ella cayó fulminada”.

Realmente él disparó directamente en el cuello de Renée. “La desnudé y abusé de su cuerpo. La corté en pedazos. Pensaba que podía ser la mejor forma de esconder el cadáver. Mientras lo cortaba con un cuchillo eléctrico no era yo, era un médico, un diablo, cortaba mientras fotografiaba”, relató.

“No resistí la tentación de comer unos trozos, cogí unas partes y las almacené en el frigorífico, otras las aderecé con sal y pimienta para comerlas después de freírlas. Tenía un sabor agradable, dulce, delicado, similar al del atún”, comentó el caníbal.

“Se deshacía en mi boca, era como comer sushi, nunca imaginé que esto fuera tan exquisito”.

Sus declaraciones han resultado indignantes para miles de personas, Sagawa incluso alegó ante el tribunal que actuó motivado por el amor. “Mi gesto fue un acto de amor, así conseguí tener a Renée dentro de mí para siempre”.

Cuando decidió deshacerse del cadáver introdujo lo que quedaba en dos maletas, llamó un taxi y lo dirigió a una zona de suburbios de París, arrojó las maletas en el bosque de Bolonia.

Unos transeúntes hallaron el equipaje y alertaron a la policía porque sobresalían partes del cuerpo humano. El caso se difundió en los medios de comunicación, los investigadores no lograban identificar el cuerpo. El taxista escuchó la noticia y se acercó a una comisaría para relatar la información que conocía, su testimonio fue clave para detener al autor del crimen y ponerlo a disposición de la justicia.

Sagawa fue detenido, con serenidad y sin mostrar arrepentimiento dijo ante la juez: “Desde hace tiempo tenía ganas de comérmela. Con frecuencia he tenido ganas de ingerir carne humana, a veces cuando había el amor, me quería comer a la mujer que estaba conmigo”.

Ante el asombro de los ciudadanos fue condenado solo a dos años de prisión en lugar de recibir la pena máxima. Los psiquiatras alegaron que debido a su frustración sexual era un hombre desequilibrado y eso pudo motivar el crimen.

Algunos presumen que hubo algún tipo de soborno de parte de Sagawa y su adinerada familia para que los informes de los expertos que evaluaron su salud mental lo ayudaran a reducir la condena.

Cuando terminó la condena fue internado en un psiquiátrico, el año siguiente fue extraditado a Japón porque le diagnosticaron una enfermedad terminal.

Se trataba de una dolencia que no era nada grave, pero la influencia de su padre sirvió para que lo trasladaran a Japón con la condición de ingresarlo en un psiquiátrico.
Habían transcurrido quince meses cuando los médicos comprobaron que no padecía ningún trastorno de salud mental, así fue como consiguió la libertad plena.

Posteriormente su rostro comenzó a salir en los medios de comunicación, un autor publicó un libro llamado “Cartas a Sagawa” del que fueron vendidos 300 mil ejemplares. Después, él publicó sus memorias tituladas “En la niebla” vendiendo 200 mil copias.

Es curioso que a la población japonesa le parecía agradable que Sagawa fuera una celebridad, son muy receptivos ante sus apariciones en los programas de televisión, eventos y en anuncios publicitarios.

Nypost

El caníbal reside en Tokio bajo otra identidad, se dedica a escribir libros sobre el canibalismo, y también actúa en películas pornográficas para adultos. También se dedica a pintar cuadros de mujeres parecidas a Renée y con imágenes referentes al canibalismo.

El caso de este hombre que se convirtió en una estrella mediática conocido como el “padrino de los caníbales” ha causado conmoción en el mundo. Compártelo.