No es la primera vez que sale a la luz un caso de secuestro y tortura perpetrado en una residencia familiar, en enero de este año fueron rescatados 13 menores maltratados por sus padres en su propia casa en California.

El caso estremeció Estados Unidos el mundo, afortunadamente todos lograron sobrevivir a las agresiones que recibieron mientras estuvieron secuestrados y restringidos de su derecho a satisfacer sus necesidades básicas. En la misma ciudad, se produjo un caso similar, otra casa de los horrores en la que rescataron a 10 niños que eran brutalmente maltratados y torturados por sus padres.

Pero recientemente, en Murcia, España, las autoridades policiales comprobaron que Jesús B. M, de 56 años, mantuvo secuestradas a su esposa y a su hija en su residencia familiar en el barrio de San Roque.

Un grupo de periodistas lo interceptaron cuando trataba de entrar a su piso junto a la policía para buscar sus pertenencias, pero por los nervios no lograba abrir la cerradura. Ante las preguntas de los periodistas reaccionó hablándoles de manera agresiva, “yo no tengo encerrado a nadie”, y pidió que lo dejaran en paz.

Pero como no logró ingresar a la vivienda se devolvió con la policía local y deberá regresar en otra oportunidad para buscar sus objetos de uso personal.

El hombre está siendo investigado por el maltrato y las torturas a las que sometió a su hija y a su esposa en su vivienda, se presume que las mantuvo encerradas durante aproximadamente un año mientras las amenazaba con un hacha.

El pasado martes durante la madrugada agentes de la Policía Local de Alcantarilla se dirigieron a la vivienda tras recibir la alerta de tres sobrinos de la mujer quienes habían visitado en reiteradas oportunidades la casa para poder ver a su tía y a su prima sin tener resultados.

De acuerdo con las declaraciones que ofrecieron a la policía, Jesús siempre les decía excusas largas para evitar que pudieran verlas, transcurrían las semanas y los meses y no recibían noticias de ellas lo que aumentaba su preocupación.

Al recibir la visita de la policía el hombre se mostró nervioso, y cuando le pidieron ver a su mujer él respondió “La traeré porque ustedes me lo piden, pero aquí no pasa nada”.

Cuando él bajó a su esposa, los agentes de la policía vieron que ella les hacía gestos para comunicarse con ellos y hacerles saber que no estaba bien. Así fue como decidieron llevar a Jesús a otra habitación para que un agente pudiera entrevistar a la mujer en privado.

Finalmente ella confesó que estaba secuestrada desde hace varios meses, también le contó que había sido amenazada con un hacha y un cuchillo grande que habría esgrimido él mismo.

La mujer y su hija habrían estado cuatro meses retenidas en contra de su voluntad en el interior de su casa, la mujer tiene 66 años y su hija 29. Él no les ofrecía agua, ni alimentos, ni medicamentos.

Se pudo conocer que la esposa del agresor padece enfermedades coronarias y la hija ha sido diagnosticada con una discapacidad psíquica.

Al ser rescatadas, ambas fueron trasladadas al Hospital Virgen de La Arrixaca para someterlas a evaluaciones médicas.

El acusado está siendo investigado por el juzgado por los delitos de maltrato habitual, contra la integridad moral, amenazas e injurias y solicitaron al centro de salud toda la documentación de los expedientes médicos de las dos víctimas además de un informe forense integral. El hombre no tiene antecedentes penales, los vecinos están consternados por lo ocurrido, es la primera vez que la familia es sometida a una intervención policial.

TC / LV

Asimismo, se estableció una orden de protección para las víctimas además de medidas de protección social que garanticen su seguridad mientras procede la investigación.

Esperamos que se haga justicia y que ellas puedan estar a salvo, comparte esta estremecedora noticia que nos recuerda la importancia de denunciar cualquier indicio de maltrato.