El sueño de la mayoría de los adolescentes es poder crecer económica, laboral y profesionalmente, obtener independencia y poder desarrollar proyectos personales. Muchos chicos, cuyos padres se esfuerzan cada día para criarlos de la mejor manera, retribuyen esos esfuerzos y anhelan poder ayudar a sus padres. Así, lo pensaba Brayan de Jesús Hernández Gutiérrez, un chico mexicano que vivía con su madre y sus hermanos.

Luz Elba su madre, es una madre soltera y cada día trabaja para cubrir las necesidades de sus hijos.

Brayan, quien en 2016 tenía 17 años anhelaba conseguir un empleo que le permitiera estudiar y ayudar a su madre con los gastos del hogar.

Él le decía a su madre que quería estudiar para ser maestro y así poder encargarse ella y sus hermanos, “mamá cuando me reciba de maestro ya no vas a trabajar, ya no vas a llorar, ya no vas a llegar cansada del trabajo, vas a estar como una reina”, le decía Brayan a Luz Elba.

Pero los sueños y los proyectos de este buen hijo se vieron derrumbados de un día para otro y justo cuando pensaba que su suerte estaba por cambiar. Mientras caminaba con su madre por la calle, recibió un volante en el que ofrecían empleo a chicos jóvenes como él.

La propuesta consistía en cuatro horas de trabajo en un puesto de hot dogs, llamado “Bob Esponja”, a cambio de 10 dólares diarios.

“Mira, con esto puedes cubrir tus gastos y tienes tiempo para estudiar” le dijo Luz Elba a Brayan.

La entrevista sería en el Parque Benito Juárez, ubicado en Poza Rica, Veracruz, México, su madre lo acompañó hasta el lugar y se fue a recorrer algunas tiendas de telas. No había un local, simplemente sería entrevistado en el parque.

Cuando Luz Elba, terminó de hacer sus compras volvió al lugar donde había dejado a su hijo y no lo encontró, llamó a su celular y no le contestó, esperó unos momentos para volver llamar y en esa ocasión el celular estaba apagado. La mujer preguntó a la gente de la zona si lo habían visto y le contestaron que un grupo de hombres armados se había llevado a varios chicos que se encontraban en ese lugar.

Brayan no fue el único chico que desapareció ese día en ese lugar.

Luz Elba se dirigió a la Fiscalía para hacer una denuncia y reportar la desaparición de su hijo, pero las autoridades no le creyeron, al decirles que había ido a una entrevista de trabajo en la Fiscalía le sugirieron que estaba diciendo mentiras. Conocidos le sugirieron a Luz Elba que fuera a denunciar a la capital y no tuvo mayor suerte.

“Cuando fui a Cuidad de México y estaba denunciando, los sentimientos me invadieron y comencé a llorar, me dijeron o se calla o la declaramos incompetente para declarar, sé que era mi derecho y no podían hacerme eso, sin embargo lo hicieron”, contó la mujer sobre su experiencia con las autoridades.

Luz Elba recibió una foto de mala calidad y un audio tres meses después de la desaparición de Brayan, le pedían cerca de 8.000 dólares para devolverle a su hijo.

Debate / SinEmbargo

Luz Elba, vendió su casa para poder pagar la suma de dinero que le pedían, pero dos años después sigue esperando que su hijo regrese. “Por un momento pedí que me mataran pero que me regresaran a mi hijo, pero luego comprendí que soy la única que lo va a buscar, nadie más lo hará por mí”, dijo la mujer, que a pesar de no tener recursos se ha convertido en una activista y ahora se ha unido a personas con la misma causa, buscando a su hijo incluso en fosas clandestinas.

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