Desde su nacimiento en 1943, IKEA ha causado furor en el mercado gracias a la simplicidad, la belleza y el precio moderado de sus productos. Todo lo que necesitas para tu hogar, este gigante sueco lo tiene: tú solo debes encargarte de armar con éxito, sin que te sobre o te falte ni un solo tornillo, tu mueble nuevo.

No obstante, el luto de una familia que perdió hace unos días a su bebé tras ser aplastado por un mueble de IKEA, nos hace pensar que, quizá, la característica sencillez de sus productos también alcanza el ámbito de la seguridad. Lo peor de todo es que este no es un caso aislado, pues, en los últimos años, otros 7 niños también perdieron la vida de la misma manera.

Su nombre era Jozef Dudek y apenas tenía 2 años cuando le cayó encima un tocador de la línea Malm, cuando sus padres lo dejaron en su habitación, en California, Estados Unidos, para que tomase la siesta. Dicho mueble, había sido retirado del mercado el año pasado, sin embargo, los Dudek nunca se enteraron de esto.

“La trágica muerte de Jozef fue un accidente imposible de evitar”, explica Daniel Mann, el abogado de la familia Dudek, quien también ha representado otros 3 casos de muertes a causa de vestidores de la misma línea.

“Lo que hace esta muerte aún más desgarradora es que la supuesta ‘retirada del mercado’, que anunció la empresa el año pasado, fue apenas pobremente publicitada y completamente ineficaz en cuanto a lograr que estos vestidores defectuosos e inestables salieran de las habitaciones de los niños“, continúa Daniel Mann.

Por su parte, un vocero de IKEA confirmó la muerte de Jozef, la primera tras la retirada histórica de 29 millones de ítems que la empresa se vio en la obligación a hacer el año pasado. Asimismo, argumentó que el vestidor no estaba debidamente sujetado a la pared y alentó a los consumidores a utilizar las bases y anclajes que vienen con los productos.

En diciembre de este año, IKEA acordó pagar 50 millones de dólares para culminar con los procesos de demanda de 3 familias diferentes cuyos niños habían muerto aplastados por muebles de la línea Malm entre el 2014 y el 2015.

El pequeño Ted McGee perdió la vida trágicamente después de que le cayó encima un vestidor de IKEA.

Curran Collas es uno de los niños que murió en el 2014 debido a la inestabilidad de los vestidores de la línea Malm.

Tras la muerte de Jozef, una serie de organizaciones enfocadas en la salud y en la protección al consumidor han declarado que resulta completamente inaudito que con esta última tragedia se eleve a 8 la cifra de niños que han muerto de esta manera.

Asimismo, dichos grupos llaman a la empresa suiza a aumentar los esfuerzos, que hasta la fecha han sido mediocres, en crear conciencia sobre la necesidad de retirar ciertos productos del mercado, en lugar de enfocarse en una campaña de seguridad que promociona, sencillamente, anclar los muebles a la pared.

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