Una joven que fue secuestrada por un amigo de la familia y escondida dentro de un calabozo de cemento donde durmió durante más de dos semanas, se decidió a contar sobre esos horribles días.

Katie Beers tiene hoy 34 años y decidió contar su historia  y abrirse a las preguntas de cualquier persona. Así fue que participó de un Reddit AMMA, un Ask Me Anything (Pregúntame lo que Sea), y es un formato de post dentro de Reddit en el que una persona se compromete a responder a todas o casi todas las preguntas que le formulen los usuarios. 

La joven relató que los años de abuso sexual se sufrió por parte del esposo de su madrina, en una forma, la prepararon para ese calvario.

Katie a los 9 años, cuando fue secuestrada.

El 28 de diciembre de 1992, cuando tenía sólo 9 años fue secuestrada por John Esposito, un hombre de 43 años que la engañó diciéndole que le compraría un regalo para su cumpleaños, que sería en dos días.

Esposito la llevó a su casa y la mantuvo encerrada en un calabozo que construyó específicamente para ella que estaba bajo su garaje, escondido entre kilos de cemento.

La entrada estaba escondida dentro de un armario, obstruido por una estantería de libros. Además el espacio bajo tierra estaba cubierto con alfombras que reducían el ruido.

Katie estuvo atrapada allí durante 17 días en la obscuridad absoluta. Mientras su raptor abusaba de ella sexualmente, la Policía la buscaba a pocos metros, pues habían colocado un comando en su jardín, aunque no podían oír los gritos de la niña, que estaba en el compartimiento bajo tierra.

La entrada al calabozo.

La prisión la construyó especialmente para la niña bajo el garaje.

La joven explicó que su vida ya era una pesadilla antes de ser secuestrada “Debería haber estado en adopción cuando tenía 2 años o quizás menos. Era abusada sexualmente por el esposo de mi tía hasta que fui secuestrada por un amigo de la familia cuando tenía casi 10”.

“Además fui abandonada y abusada psíquicamente, emocionalmente y verbalmente por todos los adultos que se suponía debían cuidarme” y denunció que los trabajadores sociales del Estado nunca fueron a visitarla ni la entrevistaron “Pero es difícil ser sincera con los trabajadores cuando te entrevistan en la casa donde ocurre el abuso en la misma habitación donde sucede el abuso”.

Pasó mucho tiempo de su niñez viviendo con su madrina Linda Inghilleri, que la trataba como si fuera una esclava al mismo tiempo que su esposo Salvatore abusaba de Katie.

Linda Inghilleri, la madrina de Katie.

Esposito, a quien ella llamaba Big John, era un amigo de la familia y el 28 de diciembre de 1992 le dijo que quería comprarle un regalo.

El mismo raptor contaría a la Policía los detalles de su supuesta desaparición. Llevó a Katie a la juguetería, luego a un arcade donde ella desapareció, una historia que lo ponía como el principal sospechoso.

La Policía no halló nada cuando fueron a registrar la propiedad, a pesar que Katie estaba a unos metros de distancia bajo tierra.

La Policía apostada en el jardín de Esposito.

Katie llamó a su madrina después de que la secuestrara para decirle que un hombre se la había llevado y como la investigación se dirigió hacia Esposito, decidió que iba a tomarle una foto a Katie en la que se viera muerta para enviarle a la Policía. Ella intentó evitar la foto, quedándose despierta lo más que pudiera en el calabozo.

Katie dijo en su AMA que Esposito la violó por primera vez el día que la secuestró, y que cuando finalmente se entregó y la Policía entró al calabozo, ella pensaba que eran hombres que venían a violarla.

La confesión del raptor lo envió a la cárcel de 15 años a cadena perpetua, y nunca fue acusado por el abuso o violación de Katie. Murió en el 2013 en la cárcel, poco tiempo después de una audiencia por su libertad condicional.

La liberación de Katie tuvo una gran cobertura de los medios.

John Esposito se entregó y confesó haberla secuestrado.

“Hay veces en que mi memoria es vívida del día que me secuestraron. Como parte de mi mecanismo de defensa, he bloqueado la experiencia”.

La mujer ahora escribió un libro contando su experiencia, Buried Memories se llama la publicación y según contó, “Tuve que permitirme re-experimentar mis memorias. Hay cosas que despiertan memorias, y he aprendido a lidiar con ellas”.

Después de su liberación, Katie fue a vivir con una familia que la adoptó y, poco a poco, las revelaciones sobre su pasado de abusos se conoció, así como que el esposo de su madrina la violaba, por lo que también fue puesto en prisión.

La joven asegura que la nueva familia le dio el ambiente seguro que desesperadamente necesitaba, y gracias a eso pudo re-hacer su vida, casarse y tener dos hijos.

“Definitivamente pienso que al tratar de manipularlo haciéndolo pensar en el futuro y estas cosas, lo asustaron bastante y lo preocuparon sobre qué iba a traer el futuro y si lo iba a soportar” asegura Katie. 

“Cuando le preguntaba cómo iba a ir a la escuela, me decía que me iba a enseñar todo lo que quisiera saber. Cuando le pregunté sobre el trabajo, me decía que tenía suficiente dinero para mantenernos a los dos. Cuando le preguntaba sobre casarnos y tener hijos, me decía que cuando tuviera 18 se iba a casar conmigo y tener hijos”.

Días después, se entregó y Katie pudo recuperar su libertad.

Katie, su esposo y sus dos hijos.

Daily Mail

El pasado de Katie fue horroroso, pero pudo rehacer su vida ¡Comparte su ejemplo!