Los casos de abuso sexual no dejan de sorprender. En Buenos Aires, Argentina, siete jóvenes denunciaron a un ex profesor universitario por captarlas para formar una secta y ser violadas en reiteradas oportunidades.

Todas tomaban clases de teatro en el Centro Cultural Sábato de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, en una clase extra curricular de la prestigiosa universidad y aseguran que el ex docente, Leonardo Bugliani, de 46 años, las sometió a rituales con abusos sexuales en su casa.

“Este tipo con un discurso de liberación espiritual realizaba abuso psicológico y sexual de menores”, remarcó una de las denunciantes.

Daba clases en el conocido Centro Cultural Sábato de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.

Bugliani, según la acusación, habría captado a las chicas a través de un espacio llamado Ágora Teatral que funcionaba en ese Centro, para luego llevarlas a su casa, donde habría cometido los abusos.

Las mujeres se alejaron de sus amigos, familias y parejas, y sólo asistían a las clases de este profesor.

“Tres años atrás esto me habría parecido un delirio. Dos años atrás ya estaba demasiado atrapada para ver la red. La voz de mi deseo y mi voluntad estaban silenciadas adentro mío, él había tomado todo mi cerebro escribió una de las víctimas en Facebook.

La Justicia comenzó una investigación y un juez  ordenó una restricción de acercamiento de Bugliani hacia las mujeres y también un allanamiento en su casa, donde se secuestró “mucho material informático, que se está peritando”, según indicó un medio de comunicación. 

El acusado de violar a siete mujeres: Leonardo Bugliani, escritor y dramaturgo.

Manipulación psicológica, actos sexuales de los más íntimos y un proceso de marginación absoluta respecto del resto de sus vidas fueron algunos de los factores que, según las estudiantes, el docente Leonardo Bugliani cometió sobre ellas.

“Estos hechos comenzaron en el 2015, cuando estaba cursando mi último año de la secundaria. Fue ahí cuando conocí a esta persona y a este espacio del aura teatral. Y duró hasta noviembre del año pasado” contó otra de las denunciantes en un programa radial, donde protegieron su verdadero nombre.

“Era un espacio vivencial en el cual él planteaba un espacio de debate donde lo que hacía era bajarte línea con la cosmovisión que él tenía y sus creencias existenciales de que todos vivimos en una matrix y había que despertar de eso. Planteando ese panorama de evolución humana, se vivió una parte vivencial en la cual en la mayoría de los casos no fueron ejercicios teatrales sino que comenzaron siendo ejercicios de sensibilización: planteaban un contacto y a medida que fue pasando el tiempo fue derivando en caricias, besos, etc. Eso pasaba sólo en el centro cultural” relató.

Tras minar su confianza y alejarlas de sus personas queridas, el profesor se convertía en una suerte de salvador y, al ganar su confianza, pasaban a otra etapa, que sucedía en la casa del hombre. Allí, las jóvenes desarrollaban la llamada La Logia Dionisíaca o Experiencia Dionisíaca Profunda, que estaba compuesta casi de manera íntegra por contenidos y actos sexuales.

Para las siete jóvenes, que en ese momento tenían 17 años, esta situación duró más de un año, hasta que el vínculo entre ellas y el profesor comenzó a quebrarse y una de ellas abandonó el grupo.

Estas son 6 de las 7 mujeres que denunciaron al ex profesor.

“Cuando se fue la primera de las chicas fue una experiencia traumática. Ella logró hacer su proceso para salir del Ágora y lo que hizo Leonardo fue generar una separación entre nosotras. Nos dijo que ella estaba traicionando al espacio, a sí misma, a su evolución y a todas esas cosas que decía y con las cuales nos llenaba la cabeza. Nos hizo separarnos de ella durante seis meses y de todos modos, mientras estábamos en el espacio, él generaba una división tan grande y un nivel de secretismo donde yo no les contaba a mis compañeras las cosas que me estaban sucediendo o los niveles de abuso que estaba sufriendo”, afirmó la víctima.

Desde la salida de la primera de las chicas  hasta la última transcurrieron seis meses. Sólo allí pudieron reunir el coraje para denunciarlo.

Ahora la Justicia investiga el caso y las víctimas esperan que se condene al hombre que vulneró su intimidad y las violó asegurando que las estaba protegiendo.

Déjanos tu opinión sobre el caso y comparte la nota.