Los animales en cautiverio y sus cuidados son un tema de debate bastante popular para los amantes y conocedores de los animales porque, por desgracia, muchos de los centros dedicados a la exhibición o utilización de animales para el entretenimiento no ofrecen las condiciones adecuadas para garantizar su salud y bienestar.

Uno de los beneficios de este tipo de instalaciones es que permiten que aquellas especies que se encuentran en amenaza en su propio territorio puedan reproducirse en entornos más seguros y con mayores cuidados que puedan ofrecerle la naturaleza, pero a veces los resultados no son los esperados.

En Berlín, Alemania, nació una pequeña osezna polar el pasado 7 de diciembre, los empleados del zoo se llenaron de alegría al ver que el Tierpark de Berlín fue honrado al recibir la vida de la pequeña en la temporada navideña.

El parto se dio a conocer a través de las redes sociales y causó revuelo en Alemania, pero la pequeña y Tonja, su madre, aún no estaban preparadas para ser exhibidas.

El nacimiento de la pequeña trajo mucha felicidad para el zoológico, pero sus trabajadores sabían que las responsabilidades que tenían eran mayores ya que la tasa de mortalidad de los osos polares en las primeras semanas de vida son bastantes altas.

Las semanas de diciembre fueron positivas para la pequeña y la madre, todo iba normal en su desarrollo; de hecho, la pequeño abrió los ojos el 28 de diciembre, la fecha en la que los veterinarios habían calculado para que eso pasara, todo parecía marchar perfectamente.

El pasado lunes los trabajadores chequearon nuevamente a las osas antes de dormir y todo estaba normal en ellas, pero el martes despertaron con una noticia horrible. La pequeña osezna había muerto a tan solo 26 días de haber nacido.

Por ahora, las hipótesis de los veterinarios sobre la causa de la muerte de la pequeña osa polar siguen sin estar claras, pero sospechan que la deshidratación fue uno de los factores más importantes porque en las últimas horas había tomado menos leche de lo debido.

“A pesar de que sabíamos que la tasa de mortalidad en estos animales es muy alta en las primeras semanas, estamos deprimidos y entristecidos”, señaló en un comunicado Florian Sick, responsable de los osos polares en ese centro de animales.

BBC / Daily Mail

Los trabajadores revisaron las cámaras de seguridad para saber qué había pasado con la pequeña y descartar si Tonja, su madre, tendría alguna responsabilidad en la muerte de la osita.

Este fue el segundo parto de Tonja, pero sus dos cachorritos han muerto. El primero fue Frizt, el nombre del pequeño fue elegido por 10 mil personas que asistieron al zoológico y al cumplir los tres meses de edad murió en marzo del año pasado por razones que se desconocen aún.

Ahora, la segunda cría de Tonja no sobrepasó el mes de vida y el zoológico no pudo ni nombrarla ni presentarla en exhibición.

Han sido terribles estas experiencias para el parque y para sus visitantes, esperemos que pronto se esclarezcan los motivos de la muerte de los pequeños oseznos.

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