El nombre de Pablo Emilio Escobar Gaviria estará siempre en la historia de los años más trágicos de Colombia, fue el narcotraficante más buscado del mundo y su equipo atentó contra la vida de centenares de personas sin contemplación con tal de lograr sus objetivos y mantenerse impunes ante sus graves delitos.

En 1973 Pablo Escobar, un joven de 24 años se enamoró de Victoria Eugenia Henao, la hermana de uno de sus grandes amigos, Carlos Mario Henao Vallejos.

Empezaron una relación y tres años más tarde, en marzo de 1976 contrajeron matrimonio, en esa época Pablo Escobar ya estaba incursionando en los negocios ilícitos.

Habían transcurrido once meses desde su boda cuando nació su primogénito Juan Pablo, siete años después nació su hija Manuela.

Victoria, la viuda de Pablo Escobar, de 57 años, relató cuatro décadas después, un episodio que marcaría su vida y que había mantenido en secreto durante muchos años.

En su libro “Mi vida y mi cárcel con Pablo Escobar”, que será publicado el próximo 15 de noviembre, saca a la luz un hecho que pensó que se llevaría a la tumba.

Asegura que no fue fácil tomar la decisión de hablar de un suceso tan traumático, “tuve que sumergirme en lo más profundo de mi alma, reunir el coraje y revelar el triste secreto que guardé por 44 años”, contó Victoria.

A pesar de que su revelación podría empeorar la percepción que la humanidad tiene sobre Pablo Escobar quiso decir la verdad sobre la violación y el aborto al que fue sometida obligada por su pareja, quien era el futuro jefe del Cártel de Medellín.

Victoria Henao relató que Pablo Escobar la abrazó y a besó mientras ella que era una adolescente se quedó paralizada por el miedo.

“No estaba preparada, no sentía malicia sexual, no tenía las herramientas adecuadas para entender qué significaba ese contacto intenso e íntimo”.

Asegura que tres semanas después presentó raros síntomas, aunque no imaginó que pudiera estar esperando un bebé.

Pablo Escobar la visitó días después de su encuentro sexual para saber cómo se sentía y le pidió que fuera con él a la casa de una mujer en Medellín, la vivienda quedaba en un sitio remoto y desolado.

“Casi inmediatamente, una señora mayor que apenas me saludó, me pidió que me acostara en una camilla e insertó varios tubos plásticos en mi vientre, usados para canalizar las venas, dijo que servían como prevención”.

Victoria Henao le preguntó qué era lo prevenían a lo que la mujer respondió: “Podrías estar embarazada”.

Después la mujer le dijo que tuviera extremo cuidado y le pidió que sacara los tubos una vez que empezara a sangrar.

Relató que a pesar de que no comprendía lo que sucedía obedecía sumisa, después Pablo Escobar la dejó en su casa y le recomendó que siguiera las instrucciones y le informara sobre su estado.

“Los días siguientes, dormí con esos tubos dentro de mí y me vi obligada a asistir con ellos al colegio procurando que mi madre no sospechara nada. Tenía un dolor intenso, pero no podía decirle nada a nadie, solo le rogaba a Dios que terminara pronto”, contó la viuda de Pablo Escobar.

Agregó que ese episodio le produjo traumas severos en su vida, tenía preguntas que su religión le impedían hacer, no tenía permitido hablar ni de sexo ni de aborto porque en esa época era temas tabúes e imperdonables ante los principios de la iglesia católica.

Años después acudió a terapias y en ese entonces comprendió que había sido víctima de una violación, contemplando que Pablo Escobar tenía 11 años más que ella, y según la legislación de Colombia su caso era catalogado como abuso sexual.

En el libro que publicará próximamente, la viuda de Escobar cuenta que revelar este secreto le sirvió para enfrentar su doloroso pasado y comprobar que todavía no tenía todas las respuestas.

Busco enfrentar mi pasado y asumir la responsabilidad. No me siento cómoda presentándome a mí misma como una víctima de mi esposo debido al gran respeto que le debo a sus otras víctimas”, dijo Victoria Henao.

Relató además que a pesar del dolor que siente, ha logrado perdonar a Pablo Escobar porque por lo menos una cosa buena resultó de su relación: sus hijos.

“Tenemos dos hijos que nacieron de esa unión, con los que honramos sus vidas. Estoy agradecida por ellos, porque me dan fuerza para seguir viviendo”.

La publicación también ofrece detalles sobre cuánto dinero lograron reunir los enemigos de Pablo Escobar para capturarlo y asesinarlo y cómo su familia cedió a sus peticiones para no tener la misma suerte que el jefe del Cártel de Medellín.

IFB

Los miembros de la Policía Nacional de Colombia dieron con el paradero de Pablo Escobar el 2 de diciembre de 1993 y acabaron con su vida en un enfrentamiento en Medellín. Desde entonces han salido a la luz series de televisión, y diversas publicaciones que reviven la trayectoria del poderoso y peligroso narcotraficante.

El testimonio de su viuda ha captado la atención de miles de personas impactadas por la crueldad de Escobar. Compártelo.