Elizabeth Smart, una joven de 14 años que fue secuestrada de su propia habitación, la cual compartía con su hermana de apenas 9 años, en Utha, Salt Lake City, en junio 5 del 2002, ya con 30 años y siendo una activista por los derechos de los niños decidió dar una serie de consejos de crianza que todo padre debería seguir si quieren que sus hijos sean capaces de identificar y evitar el acoso a toda costa.

Con apenas 14 años, la joven vivió la terrible experiencia de ser secuestrada en su propia casa, pasó meses siendo constantemente drogada, violada, obligada a beber alcohol y a ver pornografía por una pareja que, cuando no la mantenía amarrada a un árbol pasando hambre y golpizas, intentaban inculcarle sus creencias religiosas.

Los culpables del horrible crimen son Brian David Mitchell y su esposa Wanda Barzee. Mitchell, por su parte, prefería ser llamado Emmanuel y se consideraba a sí mismo como una especie de profeta.

La pesadilla de Elizabeth llegó a su fin varios meses después de su secuestro cuando un peatón reconoció a Mitchell mientras caminaba por la calle con una joven que llevaba peluca y lentes de sol; el testigo contacto con la policía local y fue así como Mitchell y su esposa fueron arrestados en menos de 24 horas.

Finalmente, después de meses de pesadillas hechas realidad, Elizabeth fue regresada a su familia, quienes nunca habían perdido la esperanza de volver a verla sana y salva.

Elizabeth ha dedicado su vida a abogar por los derechos de los niños, y en uno de sus foros abiertos de Reddit llamado “Ask me anything” (Pregúntame lo que sea) un usuario le preguntó si tenía algunos consejos para que los padres ayudasen a sus hijos a evitar el abuso.

Ella respondió con tres simples normas y lecciones que los padres deberían enseñar a sus hijos para que sean capaces de identificar y evitar el abuso, así como posibles secuestros:

1. Asegúrense de que sus hijos sepan que son amados incondicionalmente y asegúrense de que sepan lo que significa “incondicionalmente”.

2. Enséñenles a sus hijos que nadie tiene el derecho de lastimarlos o asustarlos de ninguna manera, sin importar que esa persona sea familia, amigo, líder religioso, líder de comunidad, no importa, nadie tiene el derecho de hacerlos sentir mal.

3. Si alguien llega a hacerles daño entonces tienen que decírtelo inmediatamente.

Mirror / newidea

Posteriormente agregó también: “Alienta a tus hijos a pelear, hay una hora y un momento en la que no solo es aceptable sino también recomendable”.

Tomando en cuenta la terrible experiencia que esta mujer tuvo que soportar durante varios meses teniendo apenas 14 años, es perfectamente entendible que quiera que los niños aprendan a defenderse por sí mismos, abogando no solo por los derechos infantiles sino también contra la pornografía y el abuso.

Como padres debemos explicarles estas situaciones a nuestros hijos más allá del “no hables con extraños”, debemos darles a entender los peligros y qué deben hacer ante ellos.

Esperamos que el trabajo de Elizabeth siga llegando a muchas personas y que logre hacer un cambio importante en el mundo. Comparte sus recomendaciones.