Confiar el cuidado de nuestros niños a terceros es una de las decisiones más difíciles, se supone que todas las instituciones de cuidado infantil velan por su salud y bienestar con el mayor compromiso, pero lamentablemente no siempre es así.

La tragedia que sucedió en Brasil está conmocionando las redes sociales, el pasado jueves en un humilde barrio de Janaúba, al norte de Belo Horizonte en Brasil, el vigilante nocturno de una guardería llamada ‘Gente Inocente’ ingresó a la instalaciones y roció con alcohol a los niños para después prender fuego en toda la estructura.

Siete niños y una profesora de 43 años fallecieron por el severo daño de las llamas, de las que lamentablemente no pudieron escapar.

Un poco después de las nueve de la mañana, el vigilante nocturno decidió irrumpir en la guardería para cometer su crimen macabro que le costó la vida a siete niños de cuatro años y a la maestra.

El incendio dejó a 40 personas heridas, que fueron trasladadas de inmediato a un centro hospitalario según la gravedad de sus daños.

Damião Soares dos Santos, de 50 años, fue el autor del trágico suceso y falleció poco tiempo después de ingresar al hospital con graves quemaduras en todo el cuerpo.

De acuerdo a información suministrada por medios de comunicación locales, el responsable del delito fue diagnosticado con trastornos mentales que afectaban  su salud emocional desde el año 2014.

Los familiares y amigos de los pequeños se congregaron para rendirle un pequeño homenaje y darles el último adiós después de una tragedia tan devastadora.

Las pequeñas urnas de color blanco estuvieron abiertas durante unos minutos para que en un momento de reflexión, se despidieran de ellos.

“Es inexplicable lo que sucedió, no tengo palabras. Escuché en la radio que había un incendio en ese lugar y enseguida pensé en mis nietos. Sabía que les había pasado algo”, relató Antonio Pereira Da Silva mientras despedía a su nieta.

Consuelo Cristiane Conceiçao Rodrigues, es tía de otro de los niños fallecidos, y comentó: “Es imposible no sentir odio contra una persona así, no hay explicación”.

Mientras que la alcaldía de Janaúba decretó siete días de duelo oficial por la muerte de los pequeños. El presidente, Michel Temer manifestó su solidaridad con las familias de las víctimas de esta tragedia.

Es un crimen repudiable, no hay derecho de atentar así contra la vida de seres inocentes que solamente necesitan amor y protección. Solo de pensar cuánto deben haber sufrido se me parte el corazón, no hay consuelo para las familias de los angelitos que perdieron la vida a manos de tanta violencia.

Espero que reciban la fortaleza que tanto necesitan para recuperarse de tan horrible tragedia. Compartamos un mensaje de paz y solidaridad.