Hay historias que son más desgarradoras que otras, sin duda aquellas que implican suicidios y asesinatos no solo son trágicas y crueles, sino que además nos hace ver los frágil que es la vida de alguien y cómo en un segundo puede estar a tu lado la persona que más amas y al siguiente simplemente haberse ido.

Es lamentable cuando la vida de alguien es arrebatada, no hay justificación alguna para que una persona se sienta con derecho de atentar contra otra.

Definitivamente no se sabe qué puede estar pasando por la cabeza de alguien que se cree con el derecho de asesinar.

En estos casos no existe una manera adecuada de reaccionar, más allá de la rabia o el dolor, siempre existirá el “¿por qué?”. Una pregunta muy agobiante para las personas cercanas a estas víctimas, pero esta vez la pregunta es un poco más trágica.

En Little Rock, la capital de Arkansas, Estados Unidos, Robert Mangan, un hombre de 39 años, fue encontrado junto a sus dos hijos, Catherine de cuatro años y Joseph de cinco, por su esposa Linsday Mangan el domingo 20 de agosto de este año.

La madre dijo que llegó a la casa y los encontró a los tres acostados en la cama: muertos. De inmediato llamó a la policía.

El caso está siendo investigado como un doble homicidio y suicidio, aunque las autoridades no han dado mucha información sobre el caso, solo se conoce que no se utilizó un arma de fuego para cometer el crimen y que tampoco había señales de trauma en los cuerpos de los dos pequeños niños.

De momento, los investigadores forenses están estudiando el cuerpo Robert, así como el de sus dos hijos para determinar la causa de la muerte.

Los investigadores también interrogaron a otro habitante de la residencia y a Linsday, quien declaró que se encontraba separada de Robert ya que el matrimonio había tenido problemas últimamente, pero este fue solo el más trágico evento de una pequeña lista anterior.

Robert Mangan había sido detenido tres veces con anterioridad, la primera el 11 de mayo del 2016 por agresión doméstica en tercer grado, después ese mismo año en el mes de septiembre por la violación a la orden de protección, y por última vez unos días antes de cometer el homicidio el 5 de agosto otra vez por agresión doméstica.

Es bastante obvio que, además de haber tenido problemas con la ley, el hombre tenía problemas de ira.

Es extraño que estuviera con los niños a solas o sin ninguna supervisión ya que había sido denunciado con anterioridad y, a pesar de tener derecho como padre, también es primordial la seguridad de los niños.

Sin duda todavía hay muchas dudas que se tienen que esclarecer y hasta que la investigación no termine no se podrán conocer, pero eso no elimina lo trágico de esta historia en la cual dos pequeños niños fueron privados de la vida.

Daily Mail / Relay Hero

A ellos les arrebataron sus sueños, y lo peor de todo es que fue su propio padre. Es muy injusto que hayan tenido que ser víctimas de un crimen tan atroz.

Es lamentable el final que tuvo esta familia, no olvides compartir esta nota y ser la voz de estos pequeños.