Muchas personas insisten en que los animales no tienen sentimientos. Si todavía eres de esos dudosos, cuando veas la a este devastado caballo en el funeral de su mejor amigo, sabrás con seguridad que nuestras mascotas son mucho más que simples animales de compañía.

Wagner de Lima Figueiredo y su amado caballo, Sereno, eran los más inseparables de los amigos. Durante 8 años se dedicaron juntos al ganado, en la ciudad de Cajazeiras, en el estado de Paraiba, al norte de Brasil.

En los tiempos libres del joven se los veía siempre juntos, y todos los que los conocían sabían del vínculo más que especial que había forjado el par, sin poder concebir la vida del uno sin el otro.

Pero tristemente, Wagner, con apenas 34 años de edad, falleció debido a las heridas que sufrió en un accidente de moto el pasado 2 de enero.

Su caballo era lo más importante de su vida

caballo

El jueves siguiente se realizó el funeral y sus familiares y amigos se reunieron para realizar la procesión en su honor.

Su hermano Wando de Lima, desolado por el vacío que dejaba Wagner, y sabiendo el amor que se tenían con Sereno, decidió llevarlo con ellos para que los acompañara hasta el cementerio. Después de todo, eran tan inseparables que era justo que el triste caballito pudiera también presentarle sus respetos a su humano y amigo.

Pero, nadie esperaba lo que sucedería frente al ataúd…

Cuando el vehículo que llevaba el cuerpo de Wagner estaba llegando al cementerio, Sereno comprendió que el cuerpo de su mejor amigo estaba dentro.

Comenzó a andar alrededor del ataúd oliéndolo, buscando a Wagner y al comprender que estaba muerto, Sereno relinchó. Luego, recostó su cabeza en el ataúd, como si se negara a dejarlo ir.

Fue un momento muy fuerte y emotivo. Los presentes se sorprendieron y rompieron en llanto debido a la actitud del caballo, conmoviendo a cada uno de los que estaban junto a él.

Este es el momento en que el pobre Sereno con el alma rota de dolor, recuesta su cabeza.

Claramente, Sereno estaba atravesando el más profundo duelo, y se resistía a separarse de los restos de su amigo fallecido.

Para el bello animal no había consuelo: en ese momento comprendió que había perdido a su amigo.

Sereno quiso demostrarle todo el amor que le tenía hasta el último segundo, así que decidió acompañar al cortejo fúnebre, paso a paso, hasta el final.

Wando, hermano de Wagner, lloraba devastado junto al caballo.

Después del emotivo momento, continuaron en procesión hasta el cementerio.

Wando recordó que cuando su hermano no tenía dinero, se las ingeniaba para conseguirlo, pero jamás dejaría de alimentar a Sereno y cuidarlo.

Sobre el momento en que Sereno se negaba a separarse de Wagner, comentó:

«Ese caballo era todo para Wagner. Fue como si el caballo comprendiera qué estaba pasando y le quisiera decir adiós”.

Pero, este no fue la única vez que el caballo lloró a Wagner. Después de acompañar por las calles de la ciudad a la procesión, minutos antes de ser enterrado, sus amigos le dedicaron unas palabras y Sereno nuevamente comenzó a relinchar con mucho sentimiento.

Todo el camino hacia el cementerio lloraba y golpeaba con sus cascos el suelo”, contó Wando.

 

A veces hay gente que piensa que los animales no comprenden el ciclo de la vida y que para ellos la pérdida de alguien cercano no es importante, pero el comportamiento de Sereno nos quita cualquier duda que tengamos al respecto. Ahora Sereno ha sido adoptado por Wando, quien prometió a su hermano en el ataúd que cuidaría de su caballo de la misma forma que lo habría hecho él.

El hermoso animal no pudo contener la tristeza y también lo despidió antes de que enterraran el ataúd.

Su tristeza llegó a cada uno de los presentes, haciendo aún más emotivo el entierro.

Es una emotiva historia que nos enseña cómo los animales y los humanos establecemos las relaciones más profundas y hermosas, este caballo demostró hasta dónde llegaba su amor por su humano. Esperamos que pronto halle el consuelo que necesita en su nuevo dueño.