El protagonista de esta estremecedora historia es Jailian Kaipeng, tiene dos años y sus ojos sobresalen de su rostro porque padece una afección que puede dejarlo ciego. Los padres de Jailian no tienen empleo, su poder adquisitivo es muy bajo como para costear el tratamiento.

El padre del pequeño, Neirbanglal Kaipeng, de 28 años, ganaba 1,93 euros al día y actualmente no tiene trabajo, se siente impotente por no estar en la capacidad de ayudar a su pequeño “Soy posiblemente el padre más inútil que no es capaz de ayudar a su hijo”.

La madre del pequeño se llama Chengmaite, tiene 25 años y es de un pueblo de Tripura ubicado al noreste de la India.

Aseguró que los médicos le han recomendado trasladar al niño a un hospital especializado pero dice que eso se escapa de sus posibilidades.

“La gente lo mira y se sorprende por su apariencia, eso rompe mi corazón. Todo lo que podemos hacer es esperar a que ocurra un milagro. Necesitamos desesperadamente ayuda”.

Los periodistas han decidido crear una campaña online para recaudar fondos para el niño.
La condición del pequeño Jailian le hace sufrir un dolor constante, sus ojos se han sobresalido tanto de su rostro que ni siquiera los puede cerrar, los médicos locales están consternados por la apariencia de los ojos. Para colaborar puedes visitar la página aquí.

Los médicos aseguran que necesita una biopsia y un procedimiento quirúrgico, presumen que puede sufrir un trastorno muy extraño que inflama sus ojos o un tipo de cáncer infantil.

Cuando Jailian nació era un bebé muy saludable pero cuando cumplió dos meses sus ojos comenzaron a inflamarse progresivamente. Primero, comenzó a inflamarse su ojo derecho, su padre relató:

“Una línea roja aparecía y desaparecía en su ojo, estábamos muy sorprendidos cuando lo vimos por primera vez, no teníamos ni idea de qué hacer, ni a quién recurrir”.
Lo llevaron a médicos locales, pero desconcertados por su condición, le administraron un tratamiento y lo enviaron a casa.

Durante los últimos dos años los padres de Jailian han visto cómo la salud de su hijo ha empeorado, se presume que él puede padecer pseudotumor orbital, un cáncer de ojo llamado retinoblastoma.

En medio de la desesperación el padre del pequeño vendió una de sus tierras y la vaca que tenía la familia para poder pagar los honorarios de las consultas médicas de su hijo, los traslados y las medicinas.

La condición de Jailian sigue agravándose, y necesita ayuda. El pequeño tiene un hermano de 10 años, Ringdamte y una hermana de 9 meses Naote que tuvieron que mudarse con sus abuelos.

Afortunadamente, un misionero cristiano colaboró con la familia y así podrán asistir a una consulta médica.

Daily Mail

Hasta ahora no le han administrado ningún tratamiento, los expertos dicen que necesita una segunda opinión y ser sometido a una biopsia para descartar que padezca cáncer infantil. Esa fue la recomendación del doctor Shashidihar Tatavarthy, del Hospital Artemis en Delhi.

“Mi esposa siempre está llorando, no podemos dormir preocupados por él. Nuestra situación ha afectado incluso nuestra salud. Todavía nuestro hijo no ha perdido la vista, pero si no sigue el tratamiento podría pasar. Es devastador ver a mi hijo sufrir así. No puede ver bien y me mata verlo así”.

Esperamos que pronto pueda conseguir la ayuda que necesita para que pueda tener una vida normal. Cada minuto cuenta para que Jailian no pierda la vista. ¡Comparte su historia!