Mucho se ha conocido de historias sobre hoteles, restaurantes, oficinas y otros lugares donde los niveles de higiene no son los más aptos para que una persona pueda convivir sin riesgo de contraer enfermedades.

Sin embargo, conocer que un hospital no cuente con las condiciones adecuadas es alarmante ya que las instituciones de salud deben cumplir estrictas medidas de higiene para garantizar la salud de los pacientes y de los trabajadores.

Louise Pilling, de 36 años y madre de cuatro niños murió en el hospital por contraer una sepsis cuando fue internada en una sala de aislamiento sucia y salpicada de sangre.

Louise sufría de leucemia y se había sometido a un tratamiento de quimioterapia cuando la llevaron a la sala de especialistas del Royal Oldham Hospital en Manchester.

Cuando decidieron que Louise tenía que ser aislada porque su organismo estaba muy vulnerable, sus familiares nunca pensaron que iba a ser colocada en una habitación salpicada de sangre donde los riesgos de contraer una infección eran muy altos.

Mark Pilling, de 41 años, esposo de Louise, declaró en una investigación sobre su muerte que la habitación del hospital estaba cubierta de polvo y con sangre en la pared.

Era difícil de creer que una habitación en ese estado hubiese sido calificada como apta para ser usada por una persona con problemas de deficiencia crÍtica en el sistema inmune.”

Indudablemente las áreas sucias son perfectas para la creación de gérmenes. En el caso de Louise el permanecer bajo esas condiciones se convertía en un alto riesgo por las consecuencias de las quimioterapias.

El forense adjunto Nick Flanagan confirmó que el estado de la habitación era totalmente inapropiado, sin embargo, no pudo demostrar que la infección fue causada por una higiene deficiente.

Para nadie es un secreto que la recomendación para los pacientes que están recibiendo tratamiento contra el cáncer es que no deben permanecer en áreas como estas en ninguna circunstancia.

Louise fue diagnosticada por primera vez con leucemia mieloide aguda en el verano de 2016. Se sometió a cuatro sesiones de quimioterapia y en octubre estuvo en remisión. Pero en junio del año pasado el cáncer volvió y enfermó gravemente.

Inició un segundo ciclo más intensivo de quimioterapia en julio, lo que significaba que no tenía sistema un inmune fortalecido y fue llevada a un pabellón especializado en hematología en Royal Oldham y luego fue aislada.

Era necesario el aislamiento, para evitar cualquier tipo de contaminación o infección, pero la habitación donde fue llevada ofrecía todo lo contrario a lo que realmente se necesitaba.”

Finalmente fue trasladada a cuidados intensivos, pero su condición decayó rápidamente y murió el 2 de agosto del año pasado. Dejó huérfanos a Lucy, de 17 años, Millie, de 16 años, Maddison, de 12 años, y Leon, de 11 años.

La causa de su muerte según los informes fue insuficiencia orgánica múltiple, causada por sepsis provocada por quimioterapia intensiva. Un médico consultor dijo en la audiencia que no había sido posible determinar qué germen había provocado la infección.

El forense preguntó si el estado de la habitación habría marcado una “diferencia significativa”, a lo que el doctor Allameddine respondió que no había sido posible determinar qué bacteria había provocado la infección.

Mirror

El esposo de Louise rindió homenaje a su increíble y fuerte esposa. Expresó que esperaba que su muerte ayudara a crear conciencia sobre el riesgo de sepsis.

Comparte esta dolorosa historia, esperamos que no se repita ningún caso similar.