Ojalá que todos los seres humanos supieran reconocer que los niños merecen el mismo respeto que los adultos, solamente porque son indefensos y dependientes no los hace merecedores de gritos, castigos físicos y burlas.

Ellos están descubriendo el mundo y la percepción que construyan depende del trato que reciban, si todos supieran respetarlos tendríamos una sociedad sin violencia, sin trastornos, sin vicios.

Algunos justifican el maltrato hacia los niños alegando que “es por su bien”, “le pego para disciplinarlo y que no vaya a la cárcel”, solo se trata de ignorancia. Basta con estudiar la vida de los peores criminales del mundo para saber que los adultos que están tras las rejas por delitos de violencia fueron niños agredidos, jamás se sintieron amados, seguros y respetados.

Nadie aprende a través del miedo, el proceso de enseñarles a nuestros niños sobre responsabilidad, disciplina y autoestima debe ser siempre desde el amor.

Pero está claro que estas maestras no saben nada de esto, en el colegio Juan Manuel de Rosas, de Hurlingham en Buenos Aires, Argentina, las maestras se burlaron de un niño de 7 años porque se hizo pis encima tras haberle negado el permiso para ir al baño durante las horas de clases.

Una de las maestras se burló del pequeño Lucas y desde entonces no ha querido regresar a clases.

Pero eso no fue todo, otra maestra replicó la burla por un micrófono en la hora de la salida anunciando en altavoz que “había un meado en segundo grado”, así que los alumnos que se encontraban en el lugar comenzaron a hacer eco de las burlas contra el pequeño.

Yésica, la madre de Lucas, relató que todo comenzó cuando faltaban 15 minutos para terminar la jornada escolar cuando su hijo le pidió permiso a su maestra para ir al baño.

Ante la negativa de la docente, él no se pudo contener y orinó sobre su ropa sin recibir ningún tipo de asistencia.

Cuando los alumnos se disponían a salir de la clase organizados en una fila una maestra anunció por el micrófono: “Pobre de la señorita tutora de segundo grado, tiene un meado”.

“Al llegar a nuestra casa, mi hijo mayor de nueve años me contó: ‘¿Sabes mami que la maestra de tercero dijo por micrófono que la señorita de segundo tiene un meado ?'”, relató Yésica.

Ante esto, la madre de Lucas presentó una queja en el colegio y la respuesta que recibió fue: “Las maestras solemos hacer estos chistes”.

Silvana Calvari, es la vicedirectora del colegio y aseguró que la institución está trabajando para que el pequeño regrese a clases. Mientras que Susana Pompili, directora del centro educativo, envió una carta a Lucas que dice:

“Hola Lucas, quiero pedirte que el día lunes vengas a la escuela. Hoy fui a buscarte a tu aula y no te encontré. Tus compañeros te esperan, y los profesores, maestros y directivos también. En la escuela pasa de todo, nada es sin solución”.

Horas más tarde, una inspectora llamada Adriana Munda anunció que las dos maestras y la directora involucradas en el incidente fueron removidas de su cargo.

Serán ubicadas en otro departamento, donde no estén en contacto con niños, posiblemente en un centro de investigaciones educativas.

“Nuestro interés es que el pequeño se reintegre a clases y restablezca el vínculo con sus compañeros”, comentó.

También aseguró que promoverán talleres de reflexión para padres, docentes y alumnos, previniendo que episodios como este vuelvan a ocurrir. Asimismo, comentó que analizará bien el caso para comprobar si se trata de bullying y que si la madre de Lucas prefiere que no asista por unos días al colegio le enviarán las tareas a su casa para que no se retrase.

La Nación

¿Qué te parece? El pequeño Lucas sufrió una humillación de parte de las personas que se supone deben velar por su bienestar, enseñándole a respetar y a ser solidarios con su ejemplo.

Todos tenemos que alzar la voz contra el maltrato infantil. Comparte esta noticia.