La familia Gulliver, originaria del Reino Unido estaba en unas muy merecidas vacaciones; sin embargo, las cosas comenzaron a marchar mal cuando la madre tuvo que ser hospitalizada por una infección en la vesícula biliar.

Durante esta hospitalización, sus dos hijos, Sebastián de 9 y Madison de 7, se quedaron a su lado; cuando finalmente fue dada de alta, la mujer y su esposo quisieron hacer algo para compensar a sus hijos por el tiempo que dejaron de disfrutar.

Por su parte, la pequeña Madison quería aprovechar la promoción que tenía el hotel en el que se estaban hospedando, en la cual ofrecían tatuajes de henna gratis para los huéspedes.

Los tatuajes de henna están hechos a base de ingredientes naturales y se pueden retirar lavándolos con agua por lo que obviamente los padres no vieron ningún peligro en que la pequeña de 7 y su hermano de 9 años se hicieran un tatuaje que, después de todo, podía ser lavado sin problema.

Sin embargo, a pesar de estar felices con sus tatuajes, poco después el pequeño Sebastián comenzó a rascarse la zona tatuada con mucha insistencia así que decidieron lavar la tinta rápidamente, pero Madison no parecía afectada así que le permitieron conservar su tatuaje sin más que decir.

Cuando la familia regresó a su hogar en el Reino Unido, el tatuaje de Madison comenzó a molestarle; además, la piel alrededor de la tinta estaba roja, por lo que decidieron lavar la tinta y, al igual que habían hecho con su hermano, aplicaron loción para aliviar la comezón.

A la mañana siguiente, el brazo de Madison tenia marcas y burbujas de líquido muy parecidas a las que aparecen cuando se sufre una quemadura grave. Consternados, los padres hicieron una investigación para saber exactamente qué contenía la tinta que se había utilizado en los tatuajes; se trataba de henna negro, la cual suele contener un ingrediente que también se usa en productos para teñir el cabello.

Dicho ingrediente está prohibido en el reino unido ya que se sabe que puede causar reacciones alérgicas graves en la piel, justo como le ocurrió a la pequeña Madison, la cual tuvo que ser llevada al hospital del distrito de Salisbury, donde le dijeron que a su piel le tomaría un par de años regresar a la normalidad.

Relay Hero / express.co.uk

La pequeña Madison quien lo único que quería era un recuerdo interesante de su viaje al exótico país de Egipto y terminó sufriendo dolores terribles, esperemos que se empiecen a tomar medidas de regulación en los productos ofrecidos no solo a turistas sino también a los locales.

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