Día a día nos llegan noticias de personas víctimas de asaltos, atentados o por las últimas catástrofes naturales. A más de uno se nos estremece el corazón cuando nos enteramos de situaciones difíciles de sobrellevar, como son las familias que se han quedado sin nada o las que han perdido a familiares cercanos.

Afortunadamente, en estas situaciones enseguida se despierta el sentido de solidaridad y son muchas las personas que se conmueven en las redes y se muestran prestas a ayudar. Pero lo que pocas veces nos ponemos a pensar es si esas historias son verdaderas. Jamás se nos pasaría por la cabeza que alguien juegue con algo tan serio. Sin embargo, un reciente caso de estafa causa indignación en la red.

La ola de solidaridad que se levantó como producto del atentado de las Ramblas el pasado 17 de agosto, hizo que una mujer que dice ser de Valencia, identificada como Maria Tores, aprovechara la ocasión para hacer una estafa por Internet, que a no ser por las sospechas que levantó y la investigación que hubo detrás de algunos medios, hubiera llegado a mayores.

La mujer creó varias campañas en diferentes páginas web de “crowdfunding”, especializadas en levantamiento de fondos para causas benéficas, en las que pedía dinero para cubrir los gastos de las operaciones y los cuidados de su hija Teresa Tores y su nieto Antonio Tores. Ese fue, de hecho, uno de los primeros datos que hizo levantar la sospecha, el que los 3 tuvieran el mismo apellido.

En una de las páginas conocidas de crowdfunding GoFundMe, escribió en inglés su historia, y junto al texto ponía la imagen de su supuesto nieto entubado en la cama del hospital:

«Mi nombre es Maria Tores, de Valencia, España. Soy la madre de Teresa Tores y la abuela de Antonio Tores. Mi hija y su hijo fueron dos de las víctimas del atentado en Barcelona. Ellos estaban visitando a unos amigos y pasándolo bien cuando el desastre sucedió. Ahora ella y su hijo están ambos en el hospital. Ella con las caderas fracturadas y lesiones en la espina dorsal y mi nieto en coma debido a una lesión en la cabeza…

…El niño necesita una cirugía cerebral en una clínica privada. Los gastos totales están sobre los 8.000 euros y el seguro sólo cubre la mitad de todo. No somos ricos o pudientes. Sólo nos tenemos los unos a los otros. El dinero será usado para la cirugía cerebral de mi nieto y los gastos de su recuperación».

El segundo dato que hizo dudar fue el hecho que siendo de Valencia haya redactado en inglés y que haya tratado de confundir, ya que al tratarse de una página en la que la mayoría son de habla inglesa, no tienen por qué saber que una mujer española debería poder tener acceso a la sanidad pública.

Así también, en su supuesto perfil social de Facebook, enviaba mensajes a sus contactos:

…Poco a poco podemos hacer un milagro».

Tras todas las sospechas, en primera instancia la página de Gofundme solicitó a la mujer la documentación para verificar su identidad, y un extracto de la cuenta bancaria asociada, ante lo que Maria Tores no responde. Pero las sospechas aumentan aún más al comprobar que María Tores se conecta para ver cómo va su campaña desde fuera de España, cuando se supone que está cuidando a los suyos en el hospital. Inmediatamente proceden a cerrar la cuenta, que contaba ya con la cantidad recaudada de 300 euros, cantidad que es devuelta a los donantes.

Por otro lado, otra página llamada Youcaring, también procedió a cerrar su campaña, que hasta el momento llevaba reunido alrededor de 1.700 euros.

Tras investigar a fondo el caso, en la lista de los 16 fallecidos por el atentado no está el nombre de Antonio Tores, ni tampoco se encontraba en la lista de heridos por lesiones, ni el niño ni su supuesta madre.

El Mundo

En vista de este panorama, el diario El Mundo tomó la iniciativa de contactarla, y después de varios intentos, a través de una conversación vía Facebook les confirmó que su nieto había muerto hace unos días porque los fondos no eran suficientes. Además, le pidieron su teléfono para habar con ella, a lo que ella respondió bloqueándolos en Facebook.

Finalmente tratan de contactar con sus amigos de Facebook, y confirman que la ayudaron porque les llegó una solicitud de amistad y aceptaron sin más, pero no saben quién es realmente. Se corrobora que no existe ninguna mujer con sus datos empadronada en España.

Un caso más de estafa, pero esta vez valiéndose de un sentimiento de solidaridad por un profundo hecho de dolor por el que ha atravesado España. María Tores, una mujer que no se sabe si existe, pero hay una estafa detrás y esta vez se ha ido demasiado lejos.

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