La franquicia Massage Envy es una cadena muy conocida en Estados Unidos, que abarca casi el 70% del mercado de spa y centros de estética y masajes de ese país con más de 1.200 centros, y ahora está involucrada en un escándalo tras la denuncia de más de 180 mujeres que han sido abusadas sexualmente por sus masajistas.

Susan Ingram, es una de las denunciantes, es de West Chester, Pensilvania, y denunció que en un masaje que se realizó en 2015 el instructor introdujo sus dedos en su vagina y le tocó los pechos.

Ella estaba aterrorizada y no sabía cómo actuar, así que horas después llamó al centro para denunciar lo que había pasado, pero los responsables no atendieron sus quejas. Así que Susan decidió llamar a la policía, el terapeuta confesó que ella no había sido la única clienta de la que había abusado.

Otra de las víctimas fue Danielle Dick, de Virginia, quien denunció que un masajista puso una de sus manos sobre su boca y con la otra introdujo sus dedos en su vagina.

Ella se quejó denunciando el hecho pero los empleados la ignoraron, no supieron cómo reaccionar.

Tara Woodley es otra de las víctimas que decidió celebrar con un masaje que había conseguido un nuevo empleo, cuando estaba acostada el terapeuta comenzó a practicar sexo oral en sus genitales.

Ella se levantó de inmediato y denunció a las autoridades lo ocurrido. Pero se repetía el patrón, en el que la empresa velaba por proteger a sus empleados, ni siquiera los ejecutivos de la empresa solucionaron la grave situación.

Esta empresa de miles de millones de dólares hoy es denunciada por más de 180 mujeres de las cuales algunas “se callaron”, a otras les ofrecieron sesiones gratuitas a cambio de su silencio.

Pero hay pruebas, documentos judiciales, informes policiales y entrevistas que revelan los constantes abusos que perpetraron los masajistas de esta empresa.
Muchas víctimas relatan cómo un terapeuta de sexo masculino las tocó y les lamió la zona genital.

Finalmente, un funcionario de la empresa dio la cara y declaró que:
“Hacemos responsables a los dueños de las franquicias de nuestras políticas. Nada es más importante para nosotros que tratar a los clientes con respeto y brindarles una experiencia segura y profesional”.

Daeshawn Bullard, fue arrestado y encarcelado por agredir a Danielle Dick, en octubre 2015 en Virginia introduciendo sus dedos en su vagina y alegando que ese encuentro sexual sería “su pequeño secreto”.

Después de una larga lucha de Danielle por que se hiciera justicia, el agresor fue condenado a cinco años de prisión tras ser declarado culpable de agresión sexual con penetración y violencia.

En la imagen, otro de los masajistas agresores, James Deiter.

Daily Mail / Buzzfeed

Melanie Hansen, abogada de Massage Envy Franchising reaccionó sobre el caso y declaró: “Como franquiciador de una marca de servicio, no somos expertos en la investigación de actos delictivos, por lo que la empresa aconseja a los spas a buscar la ayuda de un experto cuando sea necesario para investigar incidentes”.

La única forma de acabar con el abuso y la violencia de género es denunciarlo a tiempo, para que los agresores sean juzgados por la ley y dejen de representar un peligro para sus víctimas. Comparte esta indignante noticia.