Se supone que el amor de una madre protege y cuida a un hijo de todo peligro que ponga en riesgo su vida. Pero tristemente no siempre es así, y esta triste historia nos relata cómo Amelia, una bebé de 7 meses fue golpeada por su madre hasta causarle la muerte.

Jennifer Crichton, de 35 años proveniente de Leyland, cometió este terrible asesinato después de que los trabajadores sociales abandonaran su casa.

Jennifer golpeó a su pequeña hija indefensa y vulnerable. Le causó lesiones mortales en la cabeza, hemorragia en el cerebro y en el ojo derecho, daño a las fibras nerviosas en el tallo cerebral, así como, una fractura compleja de cráneo en el lado derecho.

Esta madre estaba a cargo de su hija bajo un cuidado condicionado a un plan de asistencia social creado por Consejo del Condado de Lancashire y subcontratado con un proveedor de atención social de la localidad.

Alrededor de las 6:00 de la tarde del 19 de abril del año pasado, una trabajadora de asistencia llegó a la casa de Jennifer, durante esa noche la trabajadora de apoyo sugirió a Jennifer que alimentara a la niña, y esta respondió que ella no lo haría y salió a fumar un cigarrillo.

No, hazlo tú”.

A las 11:00 de la noche, la cuidadora dejando a Amelia bien, hasta que 2 horas después, Jennifer llamó a la línea de emergencia para solicitar una ambulancia.

Los paramédicos lograron resucitar a la pequeña mientras la trasladaban al Royal Preston Hospital, donde fue remitida inmediatamente al Royal Manchester Children’s Hospital para que recibiera tratamiento especializado.

Esta despiadada madre lo único que dijo sobre las graves lesiones de su hija era que había colapsado.

Dos días después, el equipo médico diagnosticó que Amelia no se recuperaría y el 21 de abril de ese mismo año le retiraron el soporte vital y 20 minutos después la pequeña fue declarada muerta.

El informe médico indicó que Amelia había sido objeto de un ataque físico violento. Fue golpeada o arrojada contra una superficie dura y sacudida fuertemente.

Su madre negó el asesinato e intentó culpar a Richard Sheppard, el padre de la niña. Jennifer fue condenada a cadena perpetua obligatoria por asesinato en la corte de Preston Crown Court, tras escuchar los resultados del informe psiquiátrico.

La abuela de Amelia dijo que Jennifer solo quería a su hija como un boleto para conseguir una casa.

El jurado conformado por de nueve hombres y tres mujeres escuchó durante cinco semanas las pruebas y finalmente la condenaron en menos de dos horas. Posteriormente será sentenciada a cadena perpetua.

El padre de Amelia estaba muy consternado, sin embargo, reconoció que sintió alivio por la condena de Jennifer.

Estoy feliz, conmocionado y triste. Esto destruyó mi vida. Ella intentó ponerme una trampa”.

La abuela de Amelia lamentó la muerte de su nieta quien había luchado por su vida al nacer de 24 semanas con un peso de 570 gramos.

Amelia luchó realmente duro por su vida solo para que su madre se la quitara”.

Después de 6 meses en la sala de cuidados intensivos, Amelia recibió el alta y su comportamiento fue como el de un bebé normal con la ayuda de los trabajadores de apoyo que pernoctaban en la casa hasta que las horas se redujeron con el tiempo.

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Es una devastadora historia, sin lugar a duda, el título de madre le quedó muy grande a esta mujer.

Amelia es un ángel que alzó vuelo para brillar en el cielo. Comparte esta historia, basta ya de tanto maltrato infantil.