Muchos ancianos pasan sus últimos años de vida ingresados en una residencia para mayores donde reciben los cuidados que necesitan de acuerdo con sus condiciones y además les ofrecen actividades de esparcimiento.

Pero quizás esta actividad tan insólita te deje sin palabras, porque no se trata de juegos, ni ejercicios, ni tertulias sino de la visita de un grupo de mayordomos desnudos a los residentes de Milton Lodge en Colchester, Essex.

Joan Corp, de 89 años, tuvo la idea de que los mayordomos compartieran con ellos en la hora de la cena, y sus compañeras estuvieron de acuerdo, así que, ante su petición, la institución accedió.

Las ancianas contrataron a los mayordomos con poca ropa para que les sirviera la comida: una cena que incluía tres platos.

Incluso las hijas y las nietas de las once ancianas también participaron en el evento y hasta recibieron un masaje de los mayordomos.

Joan, quien tomó la iniciativa, fue apoyada por todas sus compañeras. Una de sus amigas dijo: “Cada vez que le preguntas a Joan lo que quiere, ella contesta que un hombre”.

Ellas buscaron en Internet y encontraron una compañía de mayordomos que ofrecía el servicio que querían, sin pensarlo dos veces hicieron las gestiones necesarias para contratarlos.

La compañía llamada “Hunks in Trunks” envió a su equipo de mayordomos a la residencia para servirle a las presentes tres platos de una comida especial. “Les pedimos que hicieran un coqueteo sublime e inofensivo, no importa la edad que tengan ¿por qué no?”, dijo la hija de una de las residentes.

Una anciana de 99 años llamada Doll Jenkins es quien tiene más tiempo viviendo en esa residencia, aseguró que le encantaban los mayordomos y les pidió que regresaran cuando ella cumpliera los cien años para celebrarlo.

Gladas Smith, de 82 años, aseguró que los chicos lo habían hecho muy bien y que había sido una buena tarde.

Las ancianas no dejaron de reír en toda la velada, fue una experiencia inolvidable para ellas quienes a pesar de su condición nos recuerdan que nunca es tarde para disfrutar la vida.

Peggy Rogers se puede ver en la siguiente imagen intentando de desatar el delantal de uno de los mayordomos mientras compartían la cena en la casa de cuidado.

Daily Mail

El personal de la residencia se dedica a recaudar fondos para poder cumplir los deseos de los ancianos que viven en el lugar. Las fotos han recibido miles de reacciones en las redes, no te vayas sin compartirlas.