Un padre devastado cuenta la historia de cómo su esposa lo abandonó por el pedófilo jugador de fútbol Barry Bennell, y además se llevó a su hija… Atormentado al ver las fotos que muestran a su ex junto a su pequeña en una celebración familiar, con ese hombre abrazándolas.

El pervertido trabajaba en el Manchester City y en el Crewe Alexandra, y lo condenaron a 31 años de prisión por ofensas en contra de jóvenes jugadores. Aún así, la esposa del pobre hombre lo abandonó por ese abusador de menores. “Ya es suficientemente malo que tu esposa se vaya con otro. Pero cuando descubrí la historia de Bennell quedé devastado. Es aterrador saber que mi hija está cerca de ese monstruo“, comentó.

Todo estaba bien hasta que este hombre, quien no quiso revelar su identidad, se fue de vacaciones con su familia a las Islas Canarias. “Y allí estaba él, regodeándose y mostrando todas las pertenencias y lujos con los que contaba, solo se le olvidó mencionar que era un pedófilo y que estuvo en prisión“, continuó.

Después de ese encuentro su esposa comenzó a engañarlo con Bennell, a pesar de que negaba estar teniendo una aventura. Hasta que un día se fue de casa y dejó una nota que decía “Me voy para no regresar” En ese momento desapareció. Los niños llegaron a casa y tuvo que contarles la verdad, lo único que hicieron fue llorar.

Semanas después, este pobre hombre abandonado y engañado sufrió un ataque al corazón. Los médicos aseguraron que, a pesar de haber un historial previo, el estrés ayudó a que se propiciara el episodio. Por fortuna se recuperó y continuó criando a sus hijos.

Al principio sus hijos se mantuvieron reacios a aceptar la situación. Con el pasar del tiempo, la hija comenzó a recibir muchos regalos de parte de su madre y Bennell, los cuales aceptó con gusto. Mientras tanto el varón no quería saber nada de su nuevo “padrastro”. En el 2008 ella solicitó oficialmente el divorcio y acceso oficial a los niños, lo cual obtuvo. El juzgado decidió que los hijos podían vivir con quien prefiriesen; ella se fue, mientras que el varón se quedó con su padre.

Fue siete años después de todo eso que el padre abandonado descubrió la verdadera identidad de Bennell, el impacto fue muy grande sobre todo porque su hija adolescente compartía el mismo espacio que ese abusador de menores. Por supuesto esto desató su ira y varios conflictos familiares, de los que resultó una lamentable pelea entre él y la hija, que pasaron tiempo sin dirigirse la palabra.

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Más adelante Bennell también supo que su ex y su hija visitaban a Bennell en la cárcel, donde permanecía encerrado por 50 cargos de abuso sexual contra 12 víctimas que tenían entre 8 y 15 años de edad, desde 1979 hasta 1991. Después, otras 86 personas fueron a la policía a decir que también había abusado de ellos. La Corte de Liverpool lo sentenció a 31 años de prisión.

Es triste y lamentable lo que le ocurrió a este padre de familia. Manifestamos nuestra solidaridad hacia él y te invitamos a compartir esta información.