Miwa Sado era una periodista japonesa acostumbrada como muchos en ese país, a trabajar sin descanso. Ella hacía 159 horas en un mes y solamente descansaba durante dos días.

En el año 2013, fue diagnosticada con una insuficiencia cardíaca y un año después de su fallecimiento, una investigación realizada por organismos del Estado comprobó que la causa de su muerte está relacionada a las excesivas horas extra que dedicaba a su trabajo como periodista política en una emisora nacional.

La joven de 31 años se desempeñaba como reportera y cubría los acontecimientos del Gobierno Metropolitano de Tokio, en las elecciones realizadas en esa ciudad en junio de 2013 para la cámara alta y la asamblea ella dio todo la información.

Solo habían pasado tres días desde el proceso electoral de la cámara alta cuando Miwa falleció.

Su madre declaró ante un medio de comunicación: “Mi corazón se rompe al pensar que ella podría haber querido llamarme en sus últimos momentos de vida. Me he ido con Miwa, siento que la mitad de mi cuerpo ha sido arrancada. No podré reír de verdad por el resto de mi vida”.  

Los padres están devastados, a pesar del tiempo que ha transcurrido siguen esperando que haha

Pero lamentablemente, el de esta joven no es el único caso donde el trabajo extenuante ha costado la vida de la persona. En el año 2015 se conoció el suicidio de una joven que trabajaba en la agencia de publicidad Dentsu, en un mes hizo cien horas extra.

La emisora donde trabajaba Miwa, llamada NHK comentó que tenían un registro de las horas de su empleada. Masahiko Yamauchi, es un funcionario del departamento de noticias de la emisora y comentó que el incidente era “un problema para nuestra organización incluyendo el sistema de trabajo y la forma de cubrir los procesos electorales.

El jefe de la emisora, Ryoichi Ueda, se comprometió a mejorar las condiciones de trabajo, aseguró que: “Lamentamos haber perdido a una excelente reportera y tomamos en serio el hecho de que su muerte fue relacionada con las horas extra que trabajó. Seguiremos trabajando para mejorar nuestras condiciones con el apoyo de los padres de Miwa”.

En Japón las largas jornadas de trabajo causan docenas de muertes por accidentes cerebrovasculares, ataques cardíacos y suicidios.

El pasado mes de julio, un empleado de 23 años, se suicidó en el estadio olímpico de Tokio después de que solicitaran una indemnización y pidieran al gobierno que reconociera su muerte como un caso relacionado al exceso de trabajo.

El joven era empleado de una empresa de construcción donde comenzó a trabajar en un proyecto desde el mes de diciembre del año pasado y registró 200 horas extra el mes anterior a su muerte. Se suicidó y dejó una nota que decía que había “alcanzado su límite físico y mental”.

De acuerdo a un informe que publicó el gobierno sobre la muerte por exceso de trabajo, se registraron 191 casos hasta marzo de 2017.

En el año 2015 hubo 2310 muertes relacionados con el fenómeno “karoshi”. Las estadísticas comprobaron que el 7,7 por ciento de los empleados en Japón trabajan una cantidad de horas excesivas cada semana, generalmente 20.

Katsunobu Kato, el ministro de Trabajo de Japón aseguró que el gobierno se compromete a “hacer todo lo posible” para reducir el número de personas que fallecen por esta causa.

Ante la problemática, el gobierno publicó el pasado mes de mayo una lista de empleadores de todas partes del país donde identificaron a 300 empresas que violan las leyes laborales, entre ellas la gran agencia de publicidad Dentsu y Panasonic.

El pasado mes de febrero emprendieron un proyecto llamado “Premium Friday”, que consistía en solicitar a los empleados que se fueran a casa más temprano el último viernes de cada mes.

Muchas personas criticaron el proyecto, como no era obligatorio, varias empresas optaron por no participar.

Actualmente, si un juez logra determinar que una persona falleció por “Karoshi” la familia recibirá una compensación de aproximadamente 20.000 dólares de parte del gobierno, y pagos de hasta 1,6 millones de dólares de parte de la empresa en la que trabajaba.

Para comprobar que la persona falleció por esta causa, debe haber trabajado al menos 80 horas extra al mes.

En Japón el trabajo se considera “lo más importante”, es un paradigma muy arraigado a su cultura, son solidarios en el equipo de trabajo y su uno se dedica a hacer horas extra, los demás se sienten motivados a acompañarlo.

Adoptan el mismo comportamiento con las vacaciones, sienten que si las disfrutan les darán mucho trabajo a sus compañeros.

Daily Mail

Es importante que todos sepamos darle la merecida importancia a nuestra salud física, no dormir la cantidad de horas recomendadas por día es perjudicial para cualquier ser humano y tarde o temprano el organismo manifiesta las consecuencias de la falta de descanso.

Debemos dedicar al trabajo solamente el tiempo que dure la jornada y desconectarnos para poder cubrir nuestras necesidades físicas y emocionales, además de atender los asuntos personales y del hogar.

De lo contrario no seremos productivos para la empresa porque la concentración disminuye, y el cansancio afecta nuestro desempeño, es mejor reducir el tiempo de trabajo y que sea altamente productivo a poner en peligro nuestra salud y nuestra vida familiar.

Comparte esta valiosa información con tus amigos, la trágica historia de Miwa puede ayudarnos a crear consciencia.