Jeremiah Valencia, un adolescente de 13 años, fue encontrado en una tumba en la carretera más cercana a su casa ubicada en Nuevo México. Se trata del trágico caso de un niño violado y quemado antes de ser golpeado hasta morir, el cuerpo lo descubrieron en enero, dos meses después de que Thomas Ferguson, el novio de su madre, le diera la paliza que lo fulminó. 

Después de que encontraron el cuerpo, poco a poco se fueron develando los secretos de esa macabra familia de la cual Jeremiah lamentablemente formó parte. El pobre era abusado sexualmente y quemado con frecuencia. Lo obligaban a permanecer dentro de una perrera, allí lo retenían mientras abusaban de él. Esta información la dio el Departamento de Policía del Condado de Santa Fe.

Miembros de la familia le dijeron a los investigadores que Ferguson mantenía a Jeremiah atrapado en esa perrera a modo de castigo; lo obligaba a dormir allí y a utilizar pañales de adultos.

La hermana confesó que Ferguson y su hijo Jordan lavaron el cuerpo del adolescente para limpiarle la sangre, después lo pusieron en el cuarto y allí fue donde Tracy lo encontró muerto, arropado en una sábana.

En las habitaciones de todos los miembros de la familia encontraron rastros de sangre “no visibles para el ojo humano”. Jeremiah Valencia llevaba años siendo torturado por Ferguson, indefenso, sin nadie que lo ayudara.

No estaba inscrito en ninguna escuela, y las palizas a veces eran tan duras que tenía que caminar apoyado en un bastón. Mientras tanto, a su hermana la obligaban a permanecer callada, ella le decía al resto de los conocidos que su hermano estaba quedándose con otros miembros de la familia.

Hubo una época en la que ambos hermanos vivieron con sus abuelos, ya que a Tracy Peña la estaban investigando por maltrato de menores, pero eventualmente el caso se cerró y a los pobres los devolvieron a las manos de esos delincuentes.

Thomas Ferguson, de 42 años, Jordan Nuñez, de 19 años –hijo de Ferguson– y Tracy Peña, de 35 años –mamá de Jeremiah–, fueron arrestados este mes y se les imputaron los cargos de abuso de menores, asesinato y conspiración. Además, Ferguson tiene otras 17 acusaciones de delitos no relacionados con el caso del adolescente, que incluyen secuestro, más abuso de menores y manipulación de evidencia.

Tracy estaba en la cárcel por un caso no relacionado con el de su hijo, y allí dijo que a Jeremiah lo habían asesinado. De esa forma comenzó a investigación. Asimismo, dijo que Ferguson la forzó a ayudarlo a mover el cuerpo, pero no dijo nada porque le daba miedo que le hiciera daño también a ella.

Jordan contó una historia similar, alegando que su papá lo obligó a hacer lo que hizo y que también abusaba de él.

Facebook / Santa Fe County Sheriff

Cada miembro ha contado su versión, pero todos son cómplices y culpables de lo que ocurrió. Los sucesos son aterradores y lamentables. ¿Cómo puede llegar tan lejos la enfermedad mental de un ser humano? ¿Cómo es posible que una familia tan disfuncional no haya sido disuelta antes de que sucediera una tragedia de este tipo? Esto nos debe enseñar a expresar nuestras inquietudes ante cualquier sospecha de maltrato infantil.

Levantemos nuestra voz para sentenciar los macabros maltratos que se cometieron en contra de Jeremiah Valencia. Te invitamos a comentar y compartir esta inquietante información con todos tus conocidos.