Amelia Cooper murió en junio de 2016 cuando tenía 15 meses de nacida, después de un proceso de investigación, finalmente se esclareció la causa del fallecimiento y se pudo comprobar que la niña murió porque un parche medicinal que usaba su madre se adhirió a su piel.

La pequeña Amelia dormía junto a su madre, Sara Talbot, compartían la misma cama en la casa donde vivían en Cornualles, Reino Unido. Sara utilizaba un parche de fentanilo, una sustancia más fuerte que la morfina.

Nunca pensó que uno de esos parches se podría quedar adherido a la piel de su hija poniendo su vida en peligro. La sustancia puede producir convulsiones, reduce la respiración, así como la presión arterial y cuando la dosis administrada es alta causa la muerte.

El fentanilo es tan fuerte que en algunos casos se agrega a heroína, multiplicando su actuación al menos 50 veces.

Los investigadores comprobaron que el parche se adhirió al estómago de la niña por un período de tiempo suficiente para que se introdujera el medicamento en su organismo.

El informe de toxicología realizado determinó que había muestras de fentanilo en la sangre de la bebé, bilis y cabello.

Durante la audiencia celebrada en el Tribunal de Magistrados de Bodmin respecto a la investigación de la muerte de la niña, la doctora Debiee Cook relató que “no hubo lesiones externas que contribuyeran a la muerte, no hubo una muerte natural y los hallazgos realizados corresponden al área toxicológica”.

Asimismo, declaró que el nivel de la sustancia hallada en la sangre de Amelia está dentro del rango en el que un adulto puede morir por toxicidad.

“Cuando los niveles son muy elevados se producirá un coma y en niveles altos como este caso podría ser fatal”, comentó. Aunque ya se comprobó la causa de la muerte, los investigadores quieren conocer con precisión cómo el parche medicinal se adhirió al cuerpo de la menor.

“No había evidencia de que un parche se hubiera caído por la noche y no tenemos claro cómo se pegó en la piel de Amelia”, dijo la doctora Emma Carlyion.

Daily Mail

La familia de la pequeña fallecida representada por su padre, emitió un comunicado donde alegan que “el resultado de hoy nos ha dado la oportunidad de avanzar, pero jamás la olvidaremos”.

“Ella siempre estará en nuestros corazones, mereció vivir una vida larga y feliz, pero nos fue arrebatada drásticamente”.

Su amarga y dolorosa experiencia puede ayudar a otros padres a prevenir un accidente como este que puede tener consecuencias fatales para los niños. ¡Compártela!