En el mundo existen muchos refugios para perros que dejan bastante que desear, incluso algunos pueden parecer un verdadero infierno para las indefensas criaturas. Aunque a los animales se les ofrezca un espacio, en ellos no se les proporciona ni los cuidados ni la alimentación necesaria que requieren. Al contrario, los canes son acumulados y expuestos a enfermedades, así como incluso padecer severa desnutrición.

Muchos de los perros que viven en refugios pasan su vida entera a la espera de alguien que los quiera adoptar


Esta cruel realidad ocasionó que Danielle Eden realizara un acto heroico: esta mujer no sabía qué perro salvar y compró el refugio completo.

En un viaje a Israel, Eden visitó un refugio con la intención  de llevarse algunos canes hasta su santuario ubicado en Ontario, Canadá. Sin embargo, la desgarradora escena que vio en el lugar la llevó a tomar esta admirable decisión.

La mujer relata que todo lo visto en ese lugar la imposibilitó a la hora de tomar una decisión. Sabía que elegir alguno de los perros  significaba sentenciar a los demás a continuar viviendo bajo esas fatales condiciones.

Los animales se encontraban en estado de desnutrición, infestados de pulgas, garrapatas y, además, expuestos a otras enfermedades transmitidas por las ratas. El lugar estaba completamente repleto de ratas y los roedores se paseaban libremente por el lugar.

Eran inhumanas las condiciones bajo las que vivían estos perros entre la podredumbre de ratas vivas y muertas.

 “Los perros literalmente luchaban por un pedazo de pan. Había más ratas que perros”, dijo Clare Forndran (Director de medios de Dog Tales Rescue and Sanctuary) .

La mujer es cofundadora de “Dog Tales Rescue and Sanctuary”, junto a su esposo Rob Scheinberg. Ambos se han dedicado a visitar distintos albergues a nivel mundial, y en cada visita suelen elegir entre un par de perros para llevárselos a vivir en su propio refugio.

Para Rob y Eden ese era un viaje normal, jamás pensaron en la horrorosa situación con la que se encontraría en ese refugio de Israel. Eran 250 perros viviendo amontonados en un espacio previsto para sólo 70 canes.

De entrada, la pareja supo que los animales necesitaban ayuda urgente y decidieron dársela comprando el albergue completo.

“Este es el peor refugio que había visto nunca”, Señala Clare Forndran.

Durante los primeros dos meses del rescate, 90 perros fueron reubicados a hogares responsables dentro del mismo país, Israel. De los caninos restantes, 25 fueron trasladados al refugio en Canadá y el resto sigue viviendo en el refugio, pero bajo condiciones muy diferentes.

Un grupo de veterinarios y voluntarios se hacen responsables del refugio. Entre las primeras medidas tomadas al comprarlo, fue la limpieza y el proceso para desinfectar el lugar de plagas.

Ahora el antiguo lugar está acondicionado para la comodidad de los canes que aún se encuentran allí a la espera de ser adoptados.

Tras la compra, los perritos son tratados con amor y respeto por todo el equipo de voluntarios que se encargan de sus cuidados.

El objetivo es ubicar a todos los perros en un hogar donde les brinden una vida digna después del infierno que debieron vivir. Para alcanzar esa meta, Eden creó la fundación “Israel Shelter Dog Project”, con ayuda de su esposo y demás voluntarios israelíes.

Mientras la meta se alcanza, los animales están bajo un minucioso cuidado, su dieta y hábitos han sido cambiados paulatinamente para que los canes puedan socializar mejor con los humanos.

Eden tiene una amor incondicional por los animales y eso queda reflejado en esta tierna imagen.

Dog Tales

Los perros que no puedan ser reubicados serán trasladados al refugio de Canadá. Con este acto Danielle Eden se convierte en una heroína. Además, nos recuerda la importancia de adoptar en lugar de comprar. En los refugios hay muchos animales que han sido abandonados por sus dueños y que esperan por un hogar donde puedan recibir apenas un poco del cariño que merecen.

No te vayas sin compartir esta noticia y que este gesto de generosidad contagie a más personas. Hagamos conciencia ¡No compres, adopta!