Taini Smith, de 25 años de edad, procedente de Maryland, Estados Unidos, ha tenido que enfrentarse al duro calvario de haber perdido los ovarios, el útero y los dedos de los pies debido a una rara complicación con el DIU que tenía puesto, ocasionando que se le desplazase hacia el estómago, y después, hacia el hígado.

Smith ha relatado que seis semanas después de haber dado a luz en 2014, le ofrecieron la oportunidad de colocarse un dispositivo intraiterino (DIU), como método anticonceptivo.

Todo parecía marchar con normalidad, hasta que en una revisión médica 3 años después, los doctores no encontraban el supuesto dispositivo. Hicieron todo lo posible por rastraerlo sin tener éxito. Incluso acudieron a un escáner para ver si lo podían detectar, pero el DIU había desaparecido como por arte de magia.

Después de ese incidente, Taini dijo haber presentado un dolor agudo en la parte inferior derecha del estómago. Cuando acudió a recibir atención médica, los doctores no podían creer que el DIU se había trasladado precisamente hacia esa parte de su cuerpo.

Fue entonces cuando el ginecólogo le dijo que debía someterse a una intervención quirúrgica.

“Entonces dijo que tenía que operarme. Y le pregunté cómo tendrían que sacarlo y él me dijo que me cortarían justo debajo de mi ombligo y usarían un endoscopio”, relató la mujer.

Pero cuando despertó le dijeron que el DIU no solo se había desplazado, sino que además se había roto en pedazos y se había desplazado hacia el hígado.

Aunque se sabía que se trataba de una situación delicada, la mujer sorpresivamente fue dada de alta del hospital, para después volver a ingresar con una hemorragia interna, que estuvo a punto de cobrarle la vida.

“Estaba sangrando internamente. Después de la cirugía, mis ovarios estaban negros y dijeron que me tenían que extirpar el útero. Pero después sufrí un shock séptico. Estaba segura de que no lo lograría, de que me moriría”.

“Sólo mi fe en Dios me ayudó a mantenerme con vida”, aseguró.

Su historia le ha dado la vuelta al mundo y debido a los elevados gastos médicos que le han supuesto, ha decidido crear una página en Go Fund Me, pidiendo ayuda a la comunidad, donde al momento ha conseguido ya 3.000 de su meta de 10.000 dólares.

“A veces suceden cosas en su vida y no se sabe por qué. ¿Te preguntas por qué yo o qué hice para merecer esto? Pero lo que debería preguntarme es qué puedo aprender de esto. Finalmente salgo a contar mi historia porque siento que puedo ayudar a alguien”, fue la adevertencia de  Smith en la página de Go Fund Me.

Después de haber luchado por sobrevivir,  Taini empezó a dejar de sentir sus manos y sus pies, al punto que se necrosaron por completo, teniendo que amputarle los dedos para no perder sus pies por completo.

“Después de la cirugía, a mi mamá le dijeron que cuando me abrieron, mis ovarios estaban negros y que tenían que someterme a una histerectomía. Mientras estaba en la UCI, mis órganos comenzaron a fallar. Estuve con un respirador, me sometieron a diálisis porque mis riñones no estaban funcionando bien. Todo lo que podría salir mal, salió mal. A mis padres les dijeron que yo era el peor paciente en el piso y que no pensaban que iba a lograrlo”.

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Ha dicho que todos los fondos serán destinados para ayudarla a ella y a sus hijas en la vida diaria.

“Nada es demasiado para un soldado”, publicó un familiar de taini junto a un video de su recuperación.

Ain’t nothing too much for a soldier #TanaiStrong 💪🏽💪🏽

Publicada por Marquis Smith en Miércoles, 2 de mayo de 2018

Los médicos finalmente le advirtieron que no debió haberse implantado un DIU con tan poco tiempo de separación de su parto, ya que sería lo que habría ocasionado el desplazamiento del dispositivo.

Es una impactante historia que no deja de estremecernos. No dejes de compartirla con tus amigos. ¡Podría servir de advertencia para muchas mujeres!