María del Carmen García finalmente ha podido dar el abrazo tan esperado a su familia, tras permanecer tres años y medio encarcelada por haber quemado al violador de su hija, en el penal de Villena, donde ingresó el 8 de mayo de 2014 para cumplir una condena de cinco años.

Ha recibido el tercer grado a tan solo 9 meses de cumplir la pena, el próximo agosto. Pero su abogado, Joaquín Galant, está muy optimista y piensa que recibirá la concesión del indulto antes de lo pensado.

“Esperamos que podamos ver la resolución en unos meses. El clamor ha sido total, y la sensibilidad del Consejo de Ministros debe estar predispuesto a favor de agilizar la resolución”, ha dicho Galant.

La madre enfrenta este sufrimiento que vino a arruinar sus vidas, por más de 10 años. Fue en 2005 cuando, fruto de un exabrupto y por el temor de tener represalias mayores en contra de su hija por haberlo denunciado, roció con gasolina y le prendió fuego al violador, en un bar de Benejúzar, Alicante. Lo hizo después de verlo en la calle cuando pensaba que seguía en prisión.

Estuvo un año en prisión preventiva y en 2009 la condenaron a nueve años y medio de cárcel. Le redujeron la pena a más de cinco al aplicarle el atenuante de trastorno mental transitorio, que está cumpliendo en dos etapas, una primera de casi dos años y la actual.

Su abogado había solicitado el indulto al Gobierno, pero fue denegado y en 2014 entró en prisión. Ahora sólo tendrá que ir al penal de Fontcalent para dormir, donde cumplirá con el régimen de tercer grado, hasta que termine su condena en 2018.

“la mujer sufrió “una explosión en la mente”, que fue lo que hizo que reaccionara comprando un litro de gasolina, para después rociar al violador y prenderle fuego”, explica galant.

En relación a lo ocurrido, ella asegura que no recuerda nada con claridad. Dice que actuó mecánicamente desde que, una hora antes, ese mismo hombre se le acercó a la parada del autobús en la que María del Carmen estaba esperando y le preguntó: “¿Qué tal, señora? ¿Cómo está su hija?”.

El hombre era Antonio Cosme Velasco, apodado “El Pincelito”. Años atrás había violado a Verónica, la hija de María del Carmen, que en aquel momento tenía trece años.

“Había amenazado a la niña a punta de machete diciéndole que le cortaría el cuello si decía algo. Y ahora estaba allí, de nuevo, preguntando a la madre por la niña”.

“No volvería a hacerlo porque no merece la pena pasarlo tan mal como lo hemos pasado todos desde entonces. Pero es que además, yo no tenía intención de matarlo y todo fue como una película, no era realmente consciente de lo que hacía”, explica.

El hombre fallecía unos días después en el Hospital de la Fe de Valencia, como consecuencia de las quemaduras.

María del Carmen cumplió un año en prisión preventiva y de aquello, lo que más le duele es el daño provocado a sus padres: “Han muerto de pena, han muerto por mi culpa”. Dice, sin embargo, que si tendría que volver a pasar por la misma experiencia lo haría sin dudarlo, “con la cabeza bien alta porque si él no hubiese vuelto a por mí, esto no habría pasado”, asegura.

El buen comportamiento de María del Carmen y la baja probabilidad de que vuelva a cometer un delito similar le ha permitido poder reunirse de nuevo con sus familiares, para cumplir la última parte de la condena, y con una luz de esperanza antes de emprender el camino hacia la libertad.

Telecinco / LS

Lo que le hicieron a esta madre nadie querría sufrirlo. Es la indignación y la desolación más absoluta al experimentar que han agredido y ¡de qué modo! al fruto de tus entrañas, al que amas más que a ti mismo, como se ama a una hija. Nos alegramos de que pronto pueda gozar totalmente de los suyos y esperamos que su hija pueda recuperar la paz.

Agresiones injustas, ante las cuales cuando la ley no actúa, las mismas víctimas deciden tomar parte por sus propias manos. ¿Qué opinas de lo que hizo esta madre? Compártelo con tus amigos.