El caso de Nathaly Salazar ha causado conmoción en la población, la joven de 28 años desapareció el pasado 2 de enero en Cuzco, Perú, cuando se encontraba disfrutando de unos días de vacaciones. Ella era de nacionalidad ecuatoriana y residente de Valencia, España.

La joven viajó a Sudamérica a finales del mes de septiembre para recorrer diferentes países como “mochilera”, había visitado Ecuador y desde el pasado 28 de diciembre llegó a Perú.

La familia denunció su desaparición después de no poder establecer contacto con ella durante varios días, y se trasladaron a Perú para participar en el operativo de búsqueda.

Las autoridades policiales detuvieron a dos guías turísticos por ocultar el cuerpo de la joven, uno de ellos confesó ante los investigadores de Investigación Criminal que trabajaron en conjunto con funcionarios de la Guardia Civil española que Nathaly falleció de forma accidental cuando practicaba un deporte extremo conocido como Ayamoco.

Pero ante el temor de tener consecuencias jurídicas por el lamentable hecho, los guías turísticos que le ofrecieron el servicio decidieron ocultar el accidente y arrojar el cuerpo de la mujer fallecida al río Vilcanota.

Un representante de la policía declaró que los dos hombres acusados son el dueño y un empleado de una compañía de transporte rústico semejante a un teleférico que le ofrecía a los turistas una vista panorámica del Valle Sagrado de los Incas.

Ambos fueron detenidos por miembros del Departamento de Investigación Criminal (Divincri) en la localidad de Maras, cerca del sitio donde Nathaly dijo que estaría el 1 de enero cuando se comunicó con su familia que al igual que ella residía en España.

Nathaly el 2 de enero viajó al sitio arqueológico de Moray en Cuzco y fue a Maras, para caminar después hasta la comunidad de Cacllaracay donde disfrutaría del servicio de la vista panorámica que ofrecía la empresa de turismo.

Presuntamente, según la confesión de uno de los acusados, la mujer fallecida sufrió un golpe mientras usaba el medio de transporte que consiste en una canastilla sostenida por cables elevados y que por temor decidieron ocultar el cuerpo y arrojarlo al río en un sector llamado Paucarbamba.

Después de conocer estas declaraciones, los agentes de la policía de Perú acompañados de dos miembros de la Guardia Civil de España siguen buscando el cuerpo de la joven fallecida con la aprobación del Ministerio Público.

Contradicciones en la versión de los hechos

Según las grabaciones de las cámaras de seguridad, Nathaly cambió dinero y le preguntó al vigilante por el autobús que la trasladaría al Valle Sagrado de los Incas.
De marchó a una zona conocida como Moray y se desplazó hasta Maras.

Siguió el camino hasta Cacllaracay, donde ofrecían información a los turistas, allí decidió montarse en la especie de tirolina que sirve para que todos los visitantes puedan apreciar las espectaculares vistas.

Las fuertes lluvias azotaron la zona, Nathaly tenía experiencia en primeros auxilios y sobre todo en cómo reaccionar ante este tipo de desastre natural. Tenía experiencia como monitora de tirolina en Valencia, España.

Así que se ofreció para ayudar a los dos guías a evacuar de la zona a una pareja y a sus dos hijos pequeños.

Nathaly se habría lanzado por la tirolina después de la familia, pero uno de los guías la siguió y la aplastó, él sufrió lesiones en el rostro y en un brazo.

Los acusados fueron identificados como Hainor Huillca Huaman, de 19 años y Luzgardo Pillco Amay, de 21. Ellos se quedaron con las pertenencias de Nathaly incluyendo su teléfono móvil.

Ellos decidieron ocultar el cuerpo sin vida de la joven lanzándolo al río después de mantenerlo durante horas en el interior de su auto.
El negocio en el que trabajaban era ilegal y no cumplía con las medidas de seguridad.

El Ministro Ecuatoriano de Exteriores y Movilidad Humana expresó sus condolencias por la muerte de la joven. “Lamentablemente, la muerte de Nathaly Salazar Ayala se confirmó hoy, el pasado domingo.

El cónsul de Ecuador en Perú, está en contacto con el cónsul español, y también con la madre de la joven fallecida.

Su hermana Tamara desde España dijo: “El único consuelo que me queda es saber que perdió la vida haciendo lo que le gustaba, sobre todo por ayudar a una familia. Murió como vivió, bondadosa y compasiva”.

Aseguró que no saben si realmente se trató de un accidente, y esperan los resultados de las investigaciones.

ABC

Esta semana realizarán la reconstrucción de los hechos con la presencia de los padres de Nathaly y el cónsul español, mantienen la esperanza de encontrar su cuerpo porque el río es muy caudaloso y hay una hidroeléctrica cerca.

Actualmente, la investigación se centra en hallar el cuerpo de la joven con la ayuda de unidades de montaña y policías españoles del Equipo de Intervención Exterior que prestarán su ayuda.

Paz a los restos de Nathaly, comparte esta noticia.