Hay delitos que nos dejan consternados, sin palabras, cuesta comprender que haya personas capaces de atentar con tanta violencia contra la vida de otro ser humano.

Es el caso de Natalie, una adolescente de 16 años que murió de hambre víctima de su madre adoptiva, Nicole Finn, una cruel mujer de 43 años proveniente de Lowa.

El cuerpo de Natalie, mostró la dura y deprimente situación que vivió bajo el “cuidado” de Nicole, quien la quiso controlar y limitar en todo momento.

ADVERTENCIA: LA SIGUIENTE IMAGEN PUEDE HERIR SENSIBILIDADES

Los agentes de la policía al ver el cadáver de Natalie se asombraron ante su estado de desnutrición. Según comentarios de los funcionarios ella tenía el peso de una niña de 8 años.

Sus hermanos corroboraron con sus versiones que ella había muerto de hambre porque su madre no le suministraba alimentos.

También fue hallada la fotografía de una nota que fue escrita por uno de los niños de esta familia y que es una evidencia de la desesperación con cual vivían estos seres indefensos.

¡No se puede abrir la ventana, mamá las selló!”

En un intento desesperado por controlar a toda costa el comportamiento de los chicos, Nicole aliada con su esposo Joe sellaron por completo las ventanas.

Esto les limitaba la entrada de oxígeno a la habitación.

A Nicole la declararon culpable del asesinato en primer grado de Natalie y de tres cargos de secuestro confirmados después de escuchar las versiones de los hermanos de Natalie. Esta mujer manifestó después de la audiencia su intención de apelar el veredicto.

La adolescente fue encontrada en el suelo de una de las habitaciones de la casa con un pañal de adultos. Su cuerpo estaba cubierto de llagas producto de estar en la cama, no tenía masa muscular ni grasa corporal. ¡Qué desgarrador!

La habitación estaba deteriorada. La casa estaba llena de mascotas. Definitivamente el ambiente era poco tolerable para una vida sana.

Expertos testificaron que sus hermanos, Mikayla, de 14 años, y Jaden, de 15 años, corrían el mismo riesgo de morir de hambre. Tras la muerte de Natalie sus hermanos pasaron meses en recuperación.

Mikayla declaró en la corte que en varias oportunidades había ingerido agua del baño porque tenía mucha sed y ninguno de ellos tenía acceso a la cocina.

La jueza Karen Romano calificó las acciones de Nicole como imperdonables y le ordenó no tener ningún contacto con sus hijos adoptivos.

Es imposible para la corte imaginar qué tipo de trauma mental han padecido estos niños”.

Estos chicos fueron remitidos a una evaluación psicológica para garantizar la satisfactoria incorporación en la sociedad.

El ex-marido de Nicole, Joe Finn se declaró inocente de secuestro y abandono. Joe no vivía con el resto de la familia cuando Natalie murió.

Sin embargo, su juicio está programado para comenzar el 30 de abril. Durante el juicio, los fiscales describieron que Nicole se sentía más preocupada por sus gatos y perros que por sus hijos adoptivos.

Esta aberrante madre de cinco niños mantuvo a tres de sus hijos encerrados en una habitación sucia sin muebles, lo que obligaba a los chicos a dormir en el suelo.

Durante la época de invierno no tenían ningún tipo de abrigo especial que pudieran utilizar para mantener sus cuerpos protegidos y cálidos.

Durante meses no les permitió el acceso regular a la comida y al baño. Los niños varias veces salieron por una ventana de su casa a hacer sus necesidades personales y a pedir comida a los vecinos, lo que provocó que Nicole y Joseph clausuraran las ventanas.

Es lamentable que a pesar de las advertencias de los vecinos y funcionarios escolares ante las autoridades estatales de bienestar infantil sobre el tratamiento que estaba recibiendo Natalie, los funcionaron se negaran a retirar a estos niños del cuidado de esta despiadada madre.

Aun después de la investigación se desconocen las causas por las que estos agentes no retuvieron a esta indolente mujer.

La defensa argumentó que Nicole estaba aislada de la realidad y abrumada por sus deberes y responsabilidades.

Daily Mail

Nicole pasará el resto de su vida en la cárcel, fue sentenciada a tres cadenas perpetuas consecutivas por la muerte de su hija de 16 años, Natalie.

El desquiciado y aterrador comportamiento de Nicole ha servido para que la Corte no permita que vuelva a poner en peligro la vida de otro niño, mientras su esposo también tendrá que rendir cuentas a las autoridades.

Natalie no corrió con la misma suerte de sus hermanos, pero su triste historia será recordada por mucho tiempo por los pobladores de ese condado de Lowa. Compártela en honor a este ángel que ahora está en el cielo.