Recibir la noticia de un embarazo en la mayoría de los casos puede producir una profunda alegría. El saber que crece en el vientre de una mujer el fruto del amor es ya motivo suficiente para celebrar la vida y llenarse de ilusión y preparar con antelación el nacimiento de ese bebé tan esperado.

Sin embargo, cuando nos dicen que la futura madre tiene apenas 11 años de edad, se nos ponen los pelos de punta. ¿Acaso es eso posible?

Increíblemente, es una realidad cada vez más común en determinados entornos sociales. Más de cien niñas, menores de 15 años dan a luz cada año en España, según los datos del Instituto Nacional de Estadística.

Y pareciera que es una tendencia que se mantiene, causando gran preocupación entre las autoridades sanitarias, ya que el embarazo infantil y adolescente es considerado como de alto riesgo.

Es la realidad a la que se enfrenta precisamente una menor de 11 años, cuya identidad no ha sido revelada, que fue ingresada este viernes en el Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia.

Según declararon testigos cercanos a la familia, “los padres de la niña llamaron a una ambulancia para que fuera trasladada a Urgencias porque pensaban que tenía algún problema en el estómago o alguna enfermedad grave que le provocaba fuertes dolores”.

Por tal motivo fue ingresada al Hospital, pero tras llegar al centro hospitalario y ser sometida a varias pruebas y reconocimiento médico, el personal descubrió que su “grave problema” en realidad obedecía a que la menor estaba a punto de dar a luz.

“Ni la niña ni ninguno de los miembros de la familia dijeron que estaba embarazada y cuando fueron preguntados por ello señalaron que no lo sabían”, explicaron fuentes sanitarias.

“No tuvo que pasar por el quirófano y finalmente el día sábado la menor, que es de origen boliviano, dio a luz de forma natural un niño”.

Afortunadamente, “la madre y el bebé se encuentran en buenas condiciones de salud”, según informó el portavoz del Hospital.

“Tras haber atendido a la menor y al bebé, inmediatamente según el protocolo establecido para este tipo de casos, se activó la alarma y se notificó lo ocurrido a la Jefatura Superior de Policía y al Juez de guardia para que abriesen una investigación, teniendo en cuenta la especial gravedad del caso por tratarse de una niña de apenas 11 años”, concluyó el portavoz.

También informaron de lo sucedido a los Servicios Sociales de la comunidad, que se han hecho cargo del caso. Y tras las debidas indagaciones, finalmente la Policía con la colaboración del GRUME, ha conseguido tomar declaración a la familia, quienes han temrinado por reconocer que el padre del bebé es el hermano de la niña, que actualmente tiene 14 años.

Al parecer, en el momento en que se produjo la relación sexual, el padre tenía 13 años, por lo que no podría ser imputado. El Cuerpo de Policía seguirá por su cuenta acumulando pruebas en el entorno familiar de la menor y hará las pruebas de ADN correspondientes para verificar lo declarado por sus familiares.

La ley establece que la edad mínima de consentimiento sexual son los 16 años.

Cadena SER

Esperamos que avancen las investigaciones y se esclarezcan las circunstancias en torno a las cuales se dio el embarazo de la menor, causado por su propio hermano y que se definan las responsabilidades del caso. Es preciso que haya una mayor información sexual a todos los niveles socio-económicos y demográficos, para evitar este tipo de lamentables incidentes.

La ignorancia es el peor mal que puede acarrear a una sociedad a su perdición. Comparte esta noticia con tus amigos.