La violencia doméstica es uno de los problemas más frecuentes en la actualidad a nivel mundial, sin embargo, en países latinoamericanos en los que aun abunda el machismo las estadísticas son alarmantes.

Por lo general, los problemas ocurren solo entra las parejas pero inevitablemente cuando en el hogar hay niños ellos se ven involucrados, crecen bajo ese ejemplo hasta que comenten actos peligrosos o indebidos, por la presión a la que son sometidos.

Un hecho reciente en Argentina nos hace reflexionar sobre la manera en la que  están creciendo las futuras generaciones.

Después de que su padrastro Víctor González, comenzara a agredir a su madre, Jorgelina Verdun, la niña de tan solo 12 años lo apuñaló por la espalda dos veces. El nivel de violencia en esa casa llegó a tal punto que esa fue la única solución que está pequeña niña encontró para salvar a su madre.

El hombre de 54 años, tenía a Jorgelina acorralada y con un cuchillo apretaba su cuello.

En medio del momento de angustia cuando la pequeña vio lo que estaba sucediendo y el peligro que corría su madre, corrió a la cocina, agarró un cuchillo y lo clavó en la espalda de su padrastro.

El hombre ni se inmutó ante el ataque de la niña, quien fue en busca de un segundo cuchillo y volvió a herir al agresor de su madre.

Todo ocurrió en la localidad San Francisco Solano, de la Provincia de Buenos Aires.

Gracias a un llamado de emergencia por parte de uno de los vecinos, los oficiales se trasladaron a la residencia donde estaban ocurriendo los hechos violentos. Pero al llegar encontraron al hombre con dos cuchillos incrustados en su espalda y lo llevaron inmediatamente al hospital donde comenzaron a tratarlo.

La niña intentando pedir ayuda saltó las rejas de la casa y sufrió una fractura de tibia y peroné, mientras que la madre solo tuvo heridas menores en el cuello.

Pocos minutos después del incidente, la madre hizo una publicación en Facebook donde le pedía disculpas a su hija por haberla hecho pasar por eso y la agradecía por haberle salvado la vida. La mujer aseguraba que no podía verla a los ojos y que debía ser ella quien protegiera a su hija.”Eres mi ángel”, dijo.

Jorgelina también declaró que no era la primera vez que ocurría un hecho violento, que Víctor ya la había agredido en otras ocasiones.

Infobae / LaCapital

Por el momento, el hombre se encuentra en recuperación, los médicos aseguran que se encuentra clínicamente estable y con buena evolución, pero Mariana Rocovich de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 de Violencia Familiar, dispuso medidas para que cuando sea dado de alta puedan avanzar en una investigación de los hechos para una posible detención. La niña también se encuentra en recuperación y según los traumatólogos no ameritará de ninguna operación por el momento.

Comparte esta historia y nunca callemos ante un hecho de violencia familiar, las consecuencias pueden ser fatales.