El acoso escolar o el “bullying” entre adolescentes, es uno de los problemas graves de los menores de edad en la actualidad. Esto refleja la falta de valores, las agresiones son físicas, verbales y psicológicas, la violencia se deja ver en todo momento y es algo que a pesar de los esfuerzos y campañas ha sido muy difícil de detener.

En México, salió a la luz un caso realmente alarmante donde niñas golpean e insultan brutalmente a otra de sus compañeras.

El hecho ocurrió en la escuela Secundaria Técnica número 55, Jesús Reyes Heroles, estado de Hidalgo. Dos chicas se dedican a provocar a una tercera para pelear, ellas le pegan en la cara, la insultan, tiran fuertemente de su cabello e incluso le rompen los lentes. Mientras todo esto ocurre el resto de sus compañeros no hacen nada para intervenir.

Aparentemente esa escuela tiene un historial de abuso escolar y sin embargo, no había ningún docente en el aula.

Durante todo el ataque que fue grabado por más de dos minutos pero que probablemente continuó, la niña que está siendo atacada mantiene una actitud sumisa, solo en un momento intenta defenderse y los ataques contra ellos se vuelven más violentos aun.

El video fue publicado en las redes sociales y rápidamente se difundió, gracias a eso los padres se enteraron y pudieron hacer la denuncia.

Como castigo la escuela decidió hacer una suspensión a las agresoras de solo tres días, esta medida causo mayor indignación entre padres y la comunidad. “Mi hija no es la única que ha sido agredida en esa institución, solo que si ha sido la única de la cual quedó evidencia”, dijo el padre de la chica agredida.

Un grupo de personas se congregó ante la institución para mostrar su indignación ante los castigos impuestos.

Finalmente, las agresoras fueron transferidas a otros planteles, “Todo esto se pudo prevenir si la plantillas de profesores hubiese estado completa y no dejan al alumnado solo en un aula”, aseguró el padre de la chica agredida.

“Mi hija no cayó en provocaciones y no se mostró agresiva porque en casa se le enseño que no se le debe pegar a otras personas”, continuó el padre.

Excelsior / YouTube

Un hecho que demuestra claramente la degradación de nuestra sociedad y las generaciones futuras, quienes disfrutan de la violencia y consideran los valores como el respeto una pérdida de tiempo. El “bullying” no es un juego, muchos adolescentes se han quitado la vida por la magnitud de los acosos que les ha tocado vivir. No permitamos que esto siga ocurriendo, pongámosle un freno a los acosadores y hagamos el mayor esfuerzo por educar bien a nuestros hijos.

No olvides compartir esta terrible historia y no dudes en denunciar ante un caso de violencia como este.