Un equipo de médicos del hospital Hipólito Unanue de Tacna fue el protagonista de una exitosa intervención quirúrgica (cesárea) a una menor de 9 años, quién había quedado embarazada tras un abuso sexual en Puno, Perú.

El polémico incidente fue dado a conocer en los medios del país y causó gran indignación por los antecedentes alrededor del embarazo de la actual madre. Muchos manifestaron su frustración, ya que la menor es tan sólo una niña, que no debería tener más preocupaciones que la de vivir su niñez, jugar e ir a la escuela. Pero por este desafortunado incidente, no podrá ser niña nunca más.

Y como si fuera poco estar embarazada a los 9, el suceso ha causado revuelo porque salió a la luz la cruda realidad – y tristemente muy común en determinados entornos sociales- que había detrás de su embarazo. La pequeña había sido abusada desde los ocho años por su propio padre, de 43 años. Ahora daba a luz a su hijo y hermano a la vez. ¡Es un horror!

El director Regional de Salud de Tacna, Claudio Ramírez Atencio, informó que a las 8 am aproximadamente, la madre precoz trajo al mundo una niña sana con 3 kilos y 500 gramos de peso, y seguirá recibiendo las atenciones médicas necesarias por el Seguro Integral de Salud (SIS).

Por su parte, Ana María Choquehuanca, representante del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), se hizo presente en el Hospital y confirmó que la menor, que se encontraba cursando el segundo grado de primaria en Puno, había sido madre y aseguró que recibirá atención y cuidado de un albergue de la región. Además, pidió cadena perpetua para el acusado.

El padre de la niña ha sido apodado “El Monstruo”… y con justa razón.

El caso del abuso sexual y embarazo de la pequeña se conoció el 3 de octubre del año pasado en Puno, cuando la niña fue llevada a un centro médico para un control porque presentaba molestias estomacales y su madre percibió una hinchazón en su estómago.

Fue ahí cuando se comprobó que tenía 28 semanas de gestación y su vida corría serio peligro. Por tal motivo, no se le pudo someter a un aborto.

Las autoridades de Puno intervinieron inmediatamente y la niña contó ante el fiscal los constantes abusos de los que era víctima. Delató al presunto autor de las violaciones, quien tras ser intervenido, negó los cargos.

El presunto violador fue identificado como Mario Mamani Vilca, quién dijo ser el padre de la menor, y acusado por la víctima de abusar de ella desde el año 2014, bajo severas amenazas.

También se pudo conocer que la madre sabía de las violaciones, la misma que las había avalado quizás por temor a represalias de su marido. Un mes después, la madre perdió la custodia de la menor, por no haber denunciado oficialmente los terribles abusos de su marido a su propia hija.

Mientras avanzan las investigaciones, el individuo se encuentra en la cárcel de La Capilla de Juliaca, en Puno.

Desde entonces, la menor ha estado viviendo con misioneros en un refugio en la ciudad.

El director de Salud en Tacna, Claudio Ramírez, indicó que la víctima, pese a su corta edad, ha desarrollado la capacidad de brindar leche materna a su bebé. Y representantes del MIMP indicaron la víctima ahora recibirá terapia psicológica intensiva para ayudarla a aceptar la dura prueba y con la esperanza de que no rechaze a su hija.

El Correo / Daily Mail

Es verdaderamente lamentable que este tipo de abusos sucedan en nuestros días. Y que la madre no haya tenido la valentía de denunciar al desalmado padrastro, es un horror. Qué nivel de violencia intrafamiliar se tuvo que haber vivido en este hogar para llegar a tales niveles de impotencia frente a los abusos cometidos.

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