La Unidad de Rescate del Serenazgo de Lima rescató la madrugada del pasado sábado a un pequeño de apenas 2 años de edad, que había sido encerrado voluntariamente por su madre al interior de una barbería en el centro de la ciudad.

La mujer, identificada como Keila Quintero Venegas, de nacionalidad venezolana, había dejado al pequeño como una supuesta medida de seguridad. 

Los efectivos de seguridad fueron alertados cuando un guardia cumplía su ronda y descubrió que la puerta enrollable del local estaba levantada, pero la reja estaba con candado.

Era la 1.40 de la madrugada y era un escenario totalmente inusual

A pesar de que las luces estaban apagadas, se acercaron y se quedaron estupefactos cuando lograron descubrir al pequeño solo y llorando, petrificado del miedo.

Los serenos se tardaron alrededor de 40 minutos en rescatar al niño, que afortunadamente logró calmarse cuando se dio cuenta que los oficiales estaban ahí para ayudarlo.

El pequeño dejó de llorar cuando una de las oficiales lo tomó en brazos para hacerle ver que todo estaría bien

Los hechos se dieron lugar en un local donde funciona una barbería en el número 1015 del Jr. Carabaya, en el Cercado de Lima .

Al lugar llegó un patrullero de la comisaría de Cotabambas y la Unidad del Rescate del Serenazgo de Lima tuvo que verse obligado a forzar las cerraduras al ver que no había rastro de ningún adulto que se hiciera cargo del menor.

Después de largos SESENTA minutos, y una vez que el pequeño ya estuvo calmado, aparecieron dos mujeres, una de las cuales dijo ser su madre y empleada del local.

“El móvil del encierro habría sido el deseo de la mujer de asistir a una reunión social, creyendo que internando bajo llave a su hijo en el local, lo estaría resguardando ante cualquier peligro”, expresó Abdul Miranda, Gerente de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad de Lima.

Sin embargo, en las declaraciones, la mujer no reconoció el real motivo del cruel abandono y así justificó la supuesta desafrtunada medida de seguridad:

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“Nosotros trabajamos a la vuelta, se me había quedado dormido, lo dejé un momento mientras que recogía y venía. Tenemos un negocio de pollo broaster. Fueron sólo 15 minutos, se me despertó, no sé”, indicó la mujer.

Tanto la madre como el niño fueron trasladados a la comisaría de Cotabambas, donde se ha iniciado una investigación para esclarecer los motivos reales del abandono.

La evidencia es inevitable, el pequeño fue abandonado corriendo el más grave peligro, independientemente de cuál haya sido el motivo. Es indignante que una vez más los niños tengan que sufrir por las irresponsabilidades de sus padres. Esperamos que pronto se pueda conocer la verdad de los hechos y que una situación así no se repita más.

Comparte la noticia de este indignante abandono con tus amigos para crear conciencia. ¡Hay muchas otras opciones antes de dejar a los hijos a su suerte!