Un incidente alarmante, del cual fueron víctimas cuatro hermanos, tuvo a Huelva en vilo. La comunidad entera se encontraba a la expectativa de las investigaciones para conocer cuál era la real situación de los pequeños antes de que tuvieran que convivir hasta 4 días con los cadáveres de su madre y su pareja.

La madre, de 40 años, era de La Zarza pero llevaba muchos años viviendo fuera y había regresado hace un mes. Días anteriores, la mujer había acudido a los servicios sociales para solicitar una ayuda económica con el fin de afrontar el pago del alquiler de la casa, lo que estaba en trámite.

Por su parte, el padre de los niños (3 de los 4 que vivían con la mujer), se encontraba esperando los trámites de resolución de una petición de custodia que había realizado tiempo atrás.

Los pequeños, de 4, 5, 6 y 14 años de edad, habrían convivido cuatro días con los cadáveres sin saber que estaban muertos. Ellos dijeron que no consideraron extraño que la pareja no saliese de la habitación, ya que en ocasiones anteriores les habían dicho que no los interrumpieran si ellos no salían. Hasta tal punto la pareja habría tenido descuidados a los menores, que uno de los pequeños dijo al agente de policía que pensaban que “su madre dormía y su pareja jugaba a la ´Play´”.

Los vecinos tampoco percibieron nada extraño, ni ningún movimiento raro. Algunos de ellos apenas habían visto en alguna ocasión a esta familia.

Todo parecía indicar que la pareja llevaba días sin ocuparse de los menores, y esa era la normalidad de sus días.

Estaban acostumbrados a que su madre y su pareja les prestasen poca atención, teniendo que hacerse cargo los mayores de los más pequeños y hacerse sus cosas por sí solos, porque los adultos no estaban o simplemente estaban inconscientes por el exceso de alcohol.

Quizás por eso, a los cuatros hermanos a los que rescató la Guardia Civil en la aldea de La Zarza, en Huelva, no les sorprendió demasiado que su madre y su padrastro se quedasen durante días en su dormitorio, sin dar señales de vida, cuando llevaban muertos desde principios de esta semana.

Después del hallazgo se descubrió el drama de estos niños. Durante todos esos días, tuvieron que arreglárselas para alimentarse, vestirse e ir a clases, como lo habían hecho alguna vez. Pero esta vez alguno de ellos llegó a decir a los profesores del colegio de primaria de La Zarza que tenía hambre.

Esa fue, de hecho, una de las alarmas que hizo levantar las sospechas junto al descuido en la vestimenta, que no era la habitual, e hizo que las autoridades informaran.

Pero no fue solo hasta que el hijo mayor alertó al casero de que su “madre estaba dormida y muy fría”, cuando el hombre ingresó a la vivienda y se percató de lo sucedido. Al entrar en la casa percibió un olor extraño y dio la voz de alarma. Enseguida descubrió los cadáveres que estaban en la habitación principal.

Mario Peña, alcalde de Calañas, municipio del que depende La Zarza, pidió que este suceso sirva como reflexión y destacó que «algo falla en nuestra sociedad» cuando no se ha detectado lo que estaba ocurriendo en esta familia.

Al menos de forma temporal, el padre de tres de ellos se hizo cargo ayer de los cuatro niños que ayer, tras varios días de penurias, sí almorzaron.

El informe del Instituto de Medicina Legal de Huelva concluyó que ambos habían fallecido por ingesta de medicamentos. Posteriormente la investigación de la Guardia Civil determinó que se había tratado de un suicidio.

La Vanguardia

La familia había sido atendida por los servicios sociales en Huelva, además de recibir atención por parte de un equipo de tratamiento familiar (ETF) de la Junta de Andalucía. Lo que llama la atención es que en Zarza desconocieran de la situación familiar y no hayan dado seguimiento al caso.

Y ese el interrogante para las autoridades: ¿por qué no estaban al corriente de la extrema situación a la que estaban expuestos los menores o, de ser así, por qué nadie se encargó de que los niños no estuvieran desatendidos?

El Mundo / Cadena SER

Las instituciones pertinentes buscan ahora respuestas. El Servicio de Menores de la Delegación Territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía ha abierto una investigación para conocer en qué situación se encontraban los cuatro niños antes de que sus tutores fallecieran.

Un caso alarmante que ha tenido que llegar a extremos lamentables para que las autoridades tomen cartas en el asunto. Esperemos que el destino de los pequeños cambie de rumbo, ahora que se encuentran con el padre de los tres pequeños.

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