Ana Julia Quezada fue capaz de cometer un crimen atroz contra Gabriel Cruz, un indefenso niño de 8 años, hijo de su pareja y disimular con total frialdad desde el momento en el que su familia reportó su desaparición.

Había planificado acabar con la vida del menor, cavó el agujero en el que ocultó el cuerpo antes de asesinarlo.

Pero ante el juez declara entre lágrimas que todo se trató de un accidente y que no quería hacerle daño a su pareja, Ángel Cruz. Incluso justifica la macabra acción de colocar una camiseta del niño en las zonas donde ejecutaban el operativo de búsqueda alegando que lo hizo “para darle esperanza al padre”.

En ese momento se convirtió en la primera sospechosa de la desaparición del menor, los investigadores se enfocaron en todos sus incongruentes movimientos y finalmente lograron interceptarla el pasado 11 de marzo cuando trasladaba el cuerpo sin vida de Gabriel Cruz en el maletero de su auto tras sacarlo del lugar donde lo había mantenido oculto en la finca de Rodalquilar, donde cometió el crimen el 27 de febrero.

Lo que Ana Julia no se imaginaba era que los agentes de la Guardia Civil habían instalado un dispositivo de grabación en su auto y todo lo que dijo durante el recorrido quedó registrado.

El juez le hizo escuchar sus grabaciones y ella aseguró que no se reconocía, que no era ella. Tras tres intentos, el magistrado repitió lo que la asesina confesa dijo.

Ana Julia lucha por convencer a la justicia de que todo se trató de un homicidio imprudente, pero su crueldad queda en evidencia con la grabación en la que se escucha cómo maldice a Gabriel y duda sobre qué hacer con el cuerpo planteándose lanzarlo al mar “como un pescaíto”.

El juez se mantiene implacable y hasta la propia Ana Julia reconoce que lo que dijo “es muy cruel”.

El micrófono grabó cómo Ana Julia decía: “¿No quieren un pez? Les voy a hacer un pez…por mis cojones”.

Al escuchar eso Ana Julia respondió: “Pues yo no me reconozco, y no me acuerdo. Es muy cruel, yo no recuerdo haber dicho eso, es muy cruel”.

Durante los dos días en los que Ana Julia ofreció declaraciones ante el juez se mostraba fría y repentinamente rompía en llanto.

Cuando Ana Julia asegura que no se reconoce en la grabación a pesar de la insistencia del juez él le dijo:

“Pues es lo que consta en la grabación. ¿Esa persona que habla ahí se reconoce usted que es usted o no?”

Ana Julia: -Pues yo no me reconozco ahí.

Juez: – ¿No se reconoce?

Ana Julia: –Y tampoco me acuerdo de haber dicho eso.

Juez: -Pues a pesar de que usted no se reconozca, yo le tengo que reiterar que eso es una grabación de un dispositivo de grabación que había en su coche puesto y que corresponde a su coche, a ese día, a ese momento, a esa hora, a ese minuto…La voz que se escucha es la suya.

Ella negó que tenía planes con el cadáver del menor, cuando lo había desenterrado ella misma y fue grabada, el juez le mostró las imágenes.

AT

El primer día negó rotundamente que hubiera dicho algo mientras trasladaba el cuerpo, pero 24 horas después le pusieron las grabaciones y quedó al descubierto su mentira. Es posible que haya inventado la versión de que el niño tenía un hacha en la mano y se sintió amenazada por el peligro.

El caso ha conmovido al país entero, y a pesar de la noble postura de los padres de Gabriel luchando para promover la paz frente al odio de la población contra la autora del crimen millones de personas esperan que Ana Julia reciba la mayor condena. Comparte y déjanos saber tu opinión.