Marieke Vervoot es una campeona paralímpica que padece una afección degenerativa desde que tenía 14 años que le causa dolores muy intensos.

Los médicos aseguran que están impactados por el vertiginoso avance de la enfermedad, ella está recluida en el Hospital Universitario de Bruselas, y compartió con sus seguidores que ya no puede más.

“Cada vez me deprimo más y más. Nunca había tenido estos sentimientos antes. Lloro muchísimo. Ahora incluso mi visión está desapareciendo, un médico me dijo que no hay nada que pudiera hacer porque el problema está en mi cerebro y no en mis ojos”.

La atleta aseguró que no soporta tanto dolor, relató que una neuróloga la acompañó durante toda la noche mientras sufría un espasmo tras otro, le dijo que no se trataba de un ataque epiléptico sino de su cuerpo gritando.

“Tengo mucho dolor, no puedo más”.

Marieke ha ganado cuatro medallas paralímpicas, la última fue en los Juegos Olímpicos de Río, tiene 38 años y dedicó la mayor parte de su vida a practicar deportes, le apasiona el baloncesto, el triatlón y el buceo en aguas profundas.

Recientemente, comunicó su deseo de tener una muerte asistida, y ha escrito cartas para que sus seres queridos las reciban en el momento. La Navidad no sirvió para convencerla, sobre la celebración de esta época ella comentó: “Si hay un Dios, debe ser un mal tipo para castigarme de esta manera”.

Los médicos presumen que la parálisis de Marieke pudo producirse por una deformación entre la quinta y sexta vértebra cervical.


También, desarrolló infecciones frecuentes en el tendón de Aquiles y poco tiempo después solamente lograba caminar con la ayuda de muletas.

Ella relató que algunas noches puede conciliar el sueño un par de horas, pero la mayoría del tiempo sufre terribles dolores que ya se han vuelto insoportables.
Marieke aseguró que el 2018 será su último año de vida, porque está convencida de solicitar “una muerte digna” por medio de la eutanasia, un acto que es legal en su país.

La atleta paralímpica comenzó a participar en el mundo deportivo cuando durante una temporada que pasó en Lanzarote, porque el clima le ayudaba a aliviar los dolores de su enfermedad, una de las empleadas del hotel la invitó a participar en una carrera.

La experiencia le gustó tanto que jamás dejó de practicar el atletismo desde entonces, aunque su enfermedad le causaba dolores ella no se rendía.

Pero desde 2008, sintió que su afección se apoderó de todo su cuerpo, y comenzó los tramites para solicitar la eutanasia.

Marieke comentó que su cuerpo tiene mucho tiempo alertándola para que acabe con su sufrimiento. Ella no quería irse sin lograr sus sueños, ir a Japón, lanzarse en paracaídas, y escribir un libro autobiográfico, todos los logró cumplir durante el año pasado.

A pesar de su amor por la vida y el deporte, nada ha podido evitar que su enfermedad avance rápidamente causando estragos en su organismo.

Actualmente su cuerpo está casi paralizado por completo, y su perro Zenn, quien siempre la ha acompañado y alerta sus ataques epilépticos.

EPDA / Marca / ABC

Espera “morir con dignidad” cuando tome la decisión, contará con la asistencia del doctor Wim Distelmans.

Su decisión está conmocionando las redes, no estará físicamente, pero su legado prevalecerá en el tiempo porque ella fue un ejemplo de lucha constante, voluntad y superación.

Lo único que falta es que Marieke determine la fecha de la eutanasia, ya eligió quién será el doctor que la asista en ese momento, y será el mismo que le salvó le vida en varias oportunidades.

La decisión de esta joven está causando controversia en las redes, ¿tú qué opinas? ¡Compártela!