Tener un hijo es un sueño con el que muchos se llenan de ilusiones. Pero cada vez son más las parejas cuya meta de formar una familia se puede hacer cuesta arriba por la infertilidad de alguno de ellos o de ambos.

Sin embargo, no todo está perdido y más de una pareja se somete a tratamientos de fertilidad, pero cuando ni siquiera ese camino es posible, entonces entra el debate de acudir al vientre subrogado.

Ya son varios los países que han iniciado ese diálogo, y ahora Portugal es el tercer país europeo en el que –excluyendo a las parejas homosexuales – es legal el uso de la maternidad subrogada.

Tal es el caso de esta pareja: Isabel y Miguel, cuya historia de sueños frustrados ha podido ser vencida gracias a la nueva legislación portuguesa.

Ellos siempre quisieron tener hijos, y apenas se embarcaron en ello, Isabel fue ingresada al hospital con un dolor en el abdomen, donde le diagnosticaron endometriosis, un crecimiento desproporcionado del tejido endometrial fuera del útero, proceso que deja a quienes padecen esta enfermedad en un estado de agonía constante.

Isabel tuvo que ser sometida a más de 10 operaciones, sin éxito alguno. Finalmente, los médicos le dijeron que la única solución era extirparle el útero. A sus 30 años, la portuguesa veía con desolación el sueño frustrado de quedarse embarazada.

Pero apenas se cumplieron los plazos que establecía la ley portuguesa para acogerse a la nueva normativa, Isabel dirigió su petición para llevar a cabo la gestación subrogada. Y finalmente este viernes, la Comisión Nacional de Procreación Médicamente Asistida, autorizó su pedido, convirtiéndose en la primera madre beneficiada por este tipo de procedimiento.

El caso de Isabel representa un hito histórico para Portugal, se habla de la primera gestación subrogada legalmente aprobada, y además coincide en que la madre gestante guarda parentesco directo con la mujer del vientre subrogado.

Ella es María, la madre de Isabel, una abuela de 50 años y que ahora se prepara para albergar en su vientre a su futuro nieto.

La futura abuela declara que tal decisión ha sido “un acto de amor”, que es en partes iguales legal y moral, pues “Dios también es padre”.

María cuenta con la supervisión de un equipo de médicos especializados en reproducción asistida y asegura que no hay ningún tipo de riesgo sanitario en el proceso.

No tengo ninguna duda, lo haría hasta si hacerlo implicase poner mi vida en riesgo, pues lo hago por un bien mayor. Mi hija ha pasado por todo y en ningún momento ha perdido su fuerza de voluntad y coraje, hasta en los momentos que parecía que el destino le cerraba todas las puertas”.

El decreto ley 25/2016 que regula y permite la gestación subrogada, vino a acabar con el negociado de los “Vientres de Alquiler”, por lo que dictaminó que la decisión de la gestación subrogada en Portugal debe ser solidaria: la madre gestante no puede lucrarse por llevar el embarazo a cabo. Por esta razón se pensó en un inicio que las mujeres que acudirían a este procedimiento serían familiares o amigas cercanas.

Hasta el momento, ya son 44 las parejas que han registrado peticiones ante la CNPMA, la entidad que autoriza las aplicaciones de gestación subrogada. Una vez aprobada dicha solicitud, el caso pasa a ser analizado por la Orden de los Médicos lusos, que tienen la obligación de dar una opinión no vinculante sobre el proceso en un plazo máximo de 60 días.

Una vez realizada esta consulta, la CNPMA tiene una última oportunidad para desestimar la petición; de no hacerlo así, entonces la gestación sería viable.

Las parejas que deseen someterse al proceso deben ir a un centro de reproducción asistida que avale la infertilidad de la mujer. Todos los procesos de fecundación deben ser realizados en Portugal, pero la ley no incluye exclusivamente a los ciudadanos portugueses, por lo que ya hay 13 parejas extranjeras inscritas en el registro de la CNPMA.

La Prensa

Esta opción puede ser válida en el caso de que la madre que quiera subrogar un vientre tenga problemas de fertilidad, haya nacido sin útero o que haya sufrido una lesión que le impida llevar el embarazo a término.

Por tratarse de una ley que viene a resolver casos de incapacidad médica, las parejas de homosexuales no podrán acceder a este procedimiento, e igualmente quedan impedidas de acudir a este procedimiento las mujeres que quieran procrear para evitar el embarazo, así como aquellos hombres solteros que quieran convertirse en padres.

EM / El Español

Sin duda un hito en la trayectoria legislativa de Portugal, que permitirá que muchas parejas, como Isabel y Miguel, puedan cumplir con su sueño de formar una familia.

Déjanos saber qué opinas sobre la nueva legislación portuguesa que aprueba la gestación subrogada. ¿Te parece adecuado que una abuela de a luz a su propio nieto?