La protagonista de esta historia es Mirella Ponce, una joven de 20 años, madre de dos niños que jamás pensó que la foto de su ficha policial cambiaría su destino para siempre.

Ella fue a la cárcel tras ser acusada de porte ilegal de armas mientras estaba en un auto junto a uno de sus hijos el pasado 23 de octubre, la foto que registró su ingreso al centro penitenciario causó furor en las redes sociales después de que las autoridades policiales de California la publicaron en su perfil de Facebook.

Los usuarios de Facebook comentaron que lucía como una modelo, y muchos expresaron que estaban dispuestos a ayudar a sacarla de la cárcel, entre otras propuestas como por ejemplo pagar la fianza para que estuviera en libertad.

Uno de los usuarios comentó: “Su único delito fue haberme robado el corazón”.

Así fue como comenzó a sonar su nombre en las redes sociales, y esta joven, miembro de una de las pandillas más peligrosas de Estados Unidos estaría a punto de rehacer su vida.

Después de que salió de la cárcel tomó la decisión de empezar una carrera de modelo y estudiar cosmética.

La foto de Mirella se volvió viral, y todos los usuarios se centraron en su rostro de exótica belleza dejando de lado los delitos por los que la acusaron.

La joven reconoció ante las autoridades que era miembro de la pandilla Tiny Rascal Cang (TRG), estuvo nueve días tras las rejas y finalmente llegaron a un acuerdo de culpabilidad por el porte ilegal de un arma de fuego.

El mes que viene será sentenciada, pero sería puesta en libertad condicional, las autoridades retiraron tres cargos, uno de ellos fue poner en peligro a su hijo menor de edad.

Cuando salió de la cárcel, Mirella reconoció ante los medios de comunicación que la acecharon por el revuelo que causó su foto, que quería rehacer su vida, y darle un giro a su destino, tal como se lo había aconsejado su madre quien le había dicho en una oportunidad que siendo tan bonita debería centrarse en estudiar modelaje en lugar de cometer delitos.

“Estar ahí me abrió los ojos. Solo fue una semana y dos días, pero esa semana y dos días sentí que fueron años y años, lo sentí como el infierno”.

Días después de salir en libertad, Mirella contactó con una fotógrafa free lance para que le hiciera una sesión de fotos modelando ropa. Recientemente, firmó su primer contrato después de que una revista especializada en tatuajes, Inked Magazine, la incluyera en su lista de modelos.

Esta es la descripción del perfil de Mirella que aparece en la revista: “Los tatuajes en mi cuello aparecieron en mi ficha policial y me volví viral. Estoy buscando seguir una carrera como modelo de tatuajes y cambiar mi vida. Hay belleza que se puede encontrar en una mujer tatuada. No creo que mi estilo de vida ni los tatuajes me definan. Tengo potencial, incluso cuando esté hecha jirones”.

Univisión

Es una historia que ha inspirado a muchos a salir adelante frente a las adversidades, y recordar que nunca es tarde para darle un giro a la vida cuando es necesario. ¡Compártela!