En la cultura oriental, a pesar de la época en que vivimos, cada vez más son los casos de mujeres que son obligadas a contraer matrimonio, sin darles la opción a que sean ellas las que elijan quién será el compañero de su vida.

Se trata de los matrimonios arreglados, como un reflejo de las sociedades caducas en las que todavía la mujer se encuentra oprimida y las consecuencias son devastadoras. Lo que sucedió en Pakistán revela la caótica situación que se puede derivar de un matrimonio arreglado en contra de la voluntad de la mujer.

Se trata de una esposa, que presa de la situación en la que se encontraba, al haber sido obligada a casarse con su marido, intentó envenenarlo y el resultado fue desastroso.

Aasia Bibi, de Muzaffargarh, en la provincia suroccidental de Punjab, Pakistán, se había visto obligada a contraer matrimonio con Amjad Akram, primo suyo, hijo de un hermano de su padre, en el pasado septiembre.

Dos meses después del infeliz matrimonio, la novia de 21 años, que estaba enamorada de otro hombre, tramó un plan para matar a su marido de 25 años, envenenándolo con un vaso de leche, el pasado 25 de octubre.

Pero Amjad no consumió la bebida y la suegra de Aasia usó inconscientemente el líquido contaminado para hacer Lassi, una bebida popular de yogur tradicional en el subcontinente indio.

La fatal bebida fue servida a 27 miembros de la familia política de la mujer, incluyendo a su propio marido, quienes después de beberlo, comenzaron a mostrar síntomas de envenenamiento.

El accidente ha causado la muerte de quince personas por intoxicación severa, mientras que otras 12 siguen siendo críticas.

Como consecuencia, la infeliz esposa ha sido arrestada después de que presuntamente mató a 15 de sus parientes políticos, en un intento fallido de envenenar exclusivamente al hombre que no amaba.

Un alto oficial de policía dijo:

“Aasia se vio obligada a casarse con Amjad en contra de su voluntad. No estaba contenta y regresó a la casa de sus padres después de unos días de matrimonio, pero su familia la envió por la fuerza a la casa de sus suegros”.

En vista de la oposición de su familia y su insistente presión para seguir atada al hombre, Aasia preparó el plan para vengar el hecho de haberla obligado a tal situación en contra de su voluntad. Su supuesto amante, Shahid Lashari, fue quien le habría proporcionado las sustancias venenosas.

La policía dijo que inicialmente Aasia había afirmado que un lagarto había caído en la leche y la había envenenado. Pero finalmente confesó su intención de envenenar a su marido.

La policía ha arrestado a tres personas, entre ellas el presunto amante de Aasia y su tía, de quienes se sospecha que fueron cómplices en el plan.

Aasia y su supuesto amante fueron llevados por la policía después de su arresto y los agentes colocaron una bolsa sobre su cabeza porque “no querían que su familia fuera atacada por la familia afectada o sus parientes”.

La joven negó todas las acusaciones formuladas contra ella cuando los acusados fueron presentados ante los medios.

Ella dijo:

“Shahid me dijo que envenenara la bebida, pero no lo hice. Me pidió que me casara con él, pero me negué”.

Aunque Pakistán recientemente reforzó las leyes diseñadas para prevenir el matrimonio infantil y la conversión forzada, existe un pequeño remedio legal para las mujeres que rechazan a un compañero elegido por su familia.

Pakistán representó el mayor número de matrimonios obligados reportados a la Unidad de Matrimonios Forzados del Reino Unido en 2016, hecho que es muy común en los países del sur de Asia.

Daily Mail

Esta realidad se hace más dura aún con el desencadenante que la desobediencia a los padres en cuanto a los matrimonios concertados, lleva a los conocidos crímenes de honor, o toma de justicia por la propia mano de parte de la familia, en contra de la mujer que huye con su amante y que busca con el asesinato recuperar el honor perdido.

No podemos dejar de recriminar este tipo de realidades anacrónicas en nuestros días, para que las organizaciones internacionales intervengan. Comparte esta noticia con tus amigos y déjanos saber qué opinas de este tipo de situaciones extremas, que violentan la libertad de la mujer.