Dicen que la ciencia es el más grande de los milagros y para algunas personas, independientemente de lo que piensen o crean, eso es así. Los grandes avances de la ciencia médica, pueden devolverles una sonrisa a aquellas personas que dejaron de hacer lo que aman por algún padecimiento.

Un ejemplo de cómo la medicina puede mejorar radicalmente la vida de alguien es el de esta adolescente que daba su vida por practicar el deporte que ama, pero lamentablemente, tuvo que abandonarlo e internarse en una cama debido a su horrible enfermedad.

Olivia Demaine, fue diagnostica hace más de 18 meses con escoliosis severa. La chica de tan solo 13 años de edad tuvo que enfrentar entonces una enfermedad que le quitó lo que más le apasionaba, jugar Netball. La escoliosis es una curvatura que se identifica en la espina al momento del desarrollo del niño.

Pero hace poco tiempo, la adolescente pudo retornar a la cancha, esto después de una larga y dolorosa recuperación tras un procedimiento quirúrgico al que se sometió en marzo de 2017, para reparar su espina. Ella decidió contar su historia ya que nos encontramos en el mes de concientización sobre la escoliosis, en aras de alentar a otras jóvenes como ella a no rendirse y seguir adelante.

La chica proveniente del sur de Australia, logró competir este fin de semana por primera vez en dos años, después de haber sido diagnosticada con escoliosis severa. Olivia no podía esperar a entrar a la cancha en un pequeño torneo en la ciudad de Adelaine, en Australia. Allí demostró que nada es imposible y que junto con el apoyo de su madre, esa pequeña niña ha podido lograr todo.

Las fotos son verdaderamente impactantes, se observa claramente cómo la curva que hizo su espina afectaba su cuerpo. Al momento de ser diagnosticada con la enfermedad tenía una curva de 44 grados, el día que se sometió a la operación esa misma curva había progresado hasta llegar a unos 99 grados. Los resultados después de la cirugía son increíbles.

“Tuve que detener todo lo que hacía como por dos semanas, porque el dolor era demasiado, no podía hacer nada… Solamente estaba acostada en mi cama. Después de mi cirugía, pude caminar más… Y lo valió”, comentó Olivia a un medio local. Su madre también añadió que para el momento que se habían enterado del padecimiento de su hija y sin ver un especialista, era requerido que la operaran de inmediato.

El doctor Mike Selby, quien fue el encargado de operar a Olivia, comenta que la escoliosis afecta al 5% de los niños en Australia y que la mayoría de los afectados son niñas adolescentes tal y como lo es su paciente. El médico llama a los padres a estar atentos ya que la detección temprana de la enfermedad hace posible buenos resultados para su tratamiento, resultados que obtuvo Olivia.

En los rayos X se puede identificar claramente la curvatura de la espina de Olivia antes de la operación. Ella se encuentra feliz de haber podido regresar a todos los deportes que ama, y agradece encarecidamente a su médico especialista quien la ayudó a volver a la cancha.

Nos unimos al llamado del Doctor Selby, los padres deben estar atentos y ser capaces de poder identificar dicha enfermedad, aunque al principio no es notable a la vista lo es físicamente para el niño quien puede empezar a sentir su cuerpo algo extraño y hasta un poco de dolor.

ABC

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