Danny Hunt, de 58 años, originario de Islington, al norte de Londres, fue rechazado repetidamente por los médicos hasta que un especialista notó que tenía un tumor con “patas de araña”, lo que indica una forma particularmente grave de la enfermedad.

Tan solo un año después, a Hunt, un ex jardinero, se le debía extirpar el ojo derecho junto con parte de hueso de la nariz y la mandíbula.

El resultado fue quedar con un angustioso agujero en su rostro, todo porque su cáncer de ojo no fue tratado a tiempo, ya que los médicos anteriores creyeron que sus continuos dolores de cabeza eran causados por migrañas.

Los médicos, por lo tanto, tuvieron que crear un injerto usando piel de su espalda y una arteria de su pierna para cubrir el enorme agujero en su cara.

Debido a que la radioterapia destruyó los dientes de Hunt, dejándolo apenas capaz de comer, ahora debe afrontar su angustiosa apariencia, que le hace sentirse totalmente avergonzado y ya no quiere ni salir de casa.

Hunt había comenzado a sufrir fuertes dolores de cabeza e infecciones de garganta desde 2008. Su médico de cabecera le diagnosticó laringitis, mientras que el personal del hospital más tarde dijo que debía padecer migrañas.

Sin embargo, la esposa de Hunt, Mandy, notó que su esposo tenía un “bulto” al lado de su ojo que se estaba volviendo “más y más grande”.

Fue por eso que la pareja fue al Moorfields Eye Hospital para obtener la opinión de un especialista.

“Dijeron que ‘algo no estaba bien, hay algo en el fondo de tu ojo’. El hueso debajo del cerebro se ha derrumbado”, dijo Mandy.

Mandy dijo que todo lo que ha pasado su esposo desde el diagnóstico inicial es indescriptible. “¡Ha tenido tantas operaciones!”

“Debido a que no tiene hueso en la nariz, todo se sale de su nariz”, dijo la mujer.

Por su parte, el hijo de Hunt, Stephen, de 24 años, pasó dos años ayudando a su padre a limpiar todo lo que se quedó atascado en su nariz después de la cirugía.

Al parecer, a las enfermeras no se les permitía limpiar la cuenca del ojo en las visitas, lo que significaba que varias secreciones corporales se acumulaban en la cara de Hunt y se filtraban a sus pulmones.

Pero el cuadro clínico de Hunt era peor aún; un año antes de que le diagnosticaran cáncer, se tuvo que someter a una cirugía para eliminar los “cristales” que rodeaban su corazón y que se habían desarrollado a partir de una tuberculosis contraída a los 20 años. En esa ocasión, la parte superior de su pulmón derecho también fue eliminado. Además, fue diagnosticado con el síndrome de Marfan, que es un trastorno genético que afecta el tejido del cuerpo.

Actualmente, Hunt se encuentra demasiado débil para someterse a una cirugía de reconstrucción facial después de sufrir las múltiples complicaciones de su salud en el pasado.

Mandy afirma que los últimos años han sido “desgarradores” para su familia, y agregó:

“Era saludable, enérgico. Solía ​​trabajar 16 horas al día. Solo quería darles todo a sus hijos. Era un gran trabajador. Amaba su trabajo”.

“Los niños lo ven y se ríen de él. Los pequeños simplemente no entienden”.

Así, reveló entre lágrimas cómo su pequeña nieta Lily se asusta y grita cada vez que mira a la cara a su abuelo. Mientras que otro de sus nietos siempre está preguntando: “¿Cuándo el abuelo tendrá un nuevo ojo”?

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Actualmente, Hunt está esperando que le hagan una nueva dentadura postiza, así como un “protector bucal” para reemplazar el paladar que se eliminó en la cirugía.

“Es desgarrador todo esto que ha sucedido. No puedo creer lo que hemos pasado”, concluyó la esposa de Hunt.

Esperamos que Hunt pueda encontrar consuelo y fortaleza para superar su dolorosa enfermedad, y que por lo menos pueda tener calidad de vida, mientras encuentran una solución a su apariencia. ¡Fortaleza a su familia!

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