En 2012, Poppi Worthington murió cuando tenía tan solo 13 meses de haber nacido, producto de una brutal agresión sexual que sufrió. Todo apunta a que su padre Paul Worthington fue el responsable de la violación que produjo la muerte de la niña después de que esta sufriera daños en sus órganos internos que provocaron una septicemia.

La noche anterior Poppi lloró y gritó fuertemente, tan fuerte que su madre se despertó y al ir a su habitación encontró a su padre cambiándole el pañal.

No parecía nada extraño pero en la mañana Poppi colapso y murió en el hospital.

La médico forense Alison Armour, fue quien determinó que Poppi había sufrido abuso sexual, sus órganos reproductores habían sufrido graves daños, de igual manera ocurría con su conducto anal y tenía una fractura en una de sus piernas. Todo indicaba que el culpable era su padre, sin embargo, durante el tiempo en el que Poppi fue llevada al hospital y luego le hicieron la autopsia se perdió evidencia importante.

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Paul no fue juzgado en el momento por la falta de pruebas y en el juicio se abstuvo de contestar muchas preguntas incriminatorias. Pero pronto surgió un movimiento que pide justicia para Poppi, ellos abrieron una causa en la que necesitaban recaudar 15 mil firmas para que se tomaran medidas al respecto y en pocos días alcanzaron la suma de 30 mil firmas.

El diputado local John Woodcock, abrió una investigación más profunda del caso para tratar de enmendar los errores de la policía que perdió evidencia importante.

Paul, luego de enterarse de que posiblemente será acusado con los cargos de violación y asesinato de su hija, amenazó con demandar a la policía con la suma de 140.000 dólares por acusarlo sin contar con las pruebas suficientes para determinar que fue él quien cometió el delito.

Conocidos de este desagradable hombre informaron que él siempre está hablando del dinero que puede obtener.

En ningún momento Paul ha demostrado sentirse preocupado por el esclarecimiento de la muerte de su pequeña hija, pero si ha dejado clara su constante preocupación por el dinero. El diputado John Woodcock, criticó duramente a la policía de Cumbria por sus fallas y además por ofrecerle protección a este hombre.

“Lamentablemente y pese a los esfuerzos que realizaremos por reabrir el caso es posible que nunca podamos hacer justicia por la muerte de Popi”, aseguró.

Daily Mail

La madre de Poppi que por temas legales no puede ser nombrada, también estuvo de acuerdo con la reapertura del caso. El jefe de policía Jeremy Graham, pidió una disculpa pública a la familia por la negligencia con la que su cuerpo policial trató el caso de la pequeña de 13 meses de edad. Para el resto de los funcionarios el caso de Poppi será un recordatorio constante de las fallas del sistema.

Comparte la historia de Poppi, aunque su caso no se resuelva no permitamos que sea olvidada.